Cada vez más se popularizan las marchas y/o
maratones organizados en los que hay que salvar un recorrido largo y exigente.
Pero no por ello hay que echarse atrás sino todo lo contrario, sacar toda la
energía fotoatómica que llevamos dentro y no dejarnos asustar por brutos
mecánicos que no son tan fieros como los pintan. Para lograr el éxito es
interesante conocer los procesos de obtención de energía que tienen lugar en
nuestro cuerpo así como aquellos que producen la fatiga.
Las células musculares de nuestro organismo se alimentan de un compuesto denominado ATP (adenosín trifosfato) que se obtiene de la glucosa de nuestro cuerpo. Existen varios procesos de trasformación del azúcar en energía que coexisten a la hora de hacer un ejercicio físico intenso. Unos necesitan oxigeno (que son los más eficientes) y otros no (menos eficientes pero también necesarios).
Las células musculares de nuestro organismo se alimentan de un compuesto denominado ATP (adenosín trifosfato) que se obtiene de la glucosa de nuestro cuerpo. Existen varios procesos de trasformación del azúcar en energía que coexisten a la hora de hacer un ejercicio físico intenso. Unos necesitan oxigeno (que son los más eficientes) y otros no (menos eficientes pero también necesarios).
Los que necesitan oxigeno producen como residuo CO2 y agua, el que se produce en ausencia de oxigeno produce ácido láctico (si tuviéramos las levaduras adecuadas en sangre se convertiría en etanol y no nos haría falta beber vino jajajaj). El ácido láctico tiene una mala fama un poco inmerecida pues consigue proporcionar energía al cuerpo aún cuando éste tiene déficit de oxigeno (por ejemplo en un sprint), pero cuando se produce más ácido láctico de lo que nuestro cuerpo es capaz de eliminar, entonces nuestra sangre se pone ácida y surge una bajada significativa del rendimiento. Los almacenes de glucógeno se encuentran en los propios músculos así como en el hígado, siendo la cantidad máxima almacenable algo que depende de cada persona. Si el gasto de glucosa en los músculos es superior al aporte de glucosa por parte del cuerpo, llegará un momento en que no tengamos energía disponible en los músculos:
LA PAJARA. Cuando empezamos a hacer ejercicio primero se
vacían los depósitos de glucosa de los
músculos y posteriormente, aunque también a la vez, el del hígado. A la vez se
inician los procesos de conversión de hidratos en glucosa y el de grasa en
hidratos. La reserva de glucógeno se agota a los 30-45min aprox. del inicio del
ejercicio y la reserva del hidratos a las 2h. aprox. a partir de ahí se empieza
“a tirar” verdaderamente de la grasa corporal y es muy común que en ese
instante de transición nos dé el tío del mazo. En resumen, para la resistencia
deportiva y la aparición de la fatiga, nuestro organismo depende de manera fundamental
de los siguientes procesos:
· Aportación de oxígeno. Donde la sangre lleva en el hematocrito el
oxígeno necesario a las células de nuestro organismo.


· Aportación de glucosa. Son los procesos a través de los cuales nuestro
organismo transforma los hidratos y las grasas en glucógeno.
· Transformación de la glucosa en ATP y absorción celular. Es la vía
metabólica encargada de oxidar la glucosa para conseguir energía. Del mismo
modo esa energía debe entrar en las células a través de la membrana
mitocondrial.
· Regulación del calor corporal. Donde es fundamental el aporte hídrico
y de electrolitos.
Por suerte nuestro organismo es una máquina
termodinámica perfecta y además se “auto regula”. Quiero decir que con un
entrenamiento específico se puede aumentar la efectividad de cada uno de los
procesos anteriores, incluidos los metabólicos. En un corredor con un
entrenamiento adecuado los procesos de conversión de hidratos y grasa en
glucógeno se producen con mayor rapidez, elimina mejor los productos de
deshechos, hay más mitocondrias en las fibras musculares y la absorción
mitocrondrial es más efectiva, su corazón bombea más sangre y su umbral
aeróbico es mayor, es capaz de rendir durante más tiempo a VO2max.
En definitiva nuestro organismo se adapta, a
varios niveles, al esfuerzo físico intenso y prolongado y eso se logra a base
de un entrenamiento adecuado y correcto. Pero qué ocurre cuando ya tenemos la
“gran machacada” éste domingo?? No estoy entenado?? Soy un paquete?? Ayyy para
qué me habré metido en éste lio???? Que no cunda el pánicooooo.
Aquí tienes unos consejos básicos que pueden
ayudarte.
1. ALIMENTACIÓN. Los días previos a
la carrera haz una dieta rica en hidratos y baja en grasas. El día antes de la
carrera buena hidratación. El mismo día, si vas a desayunar tres horas antes
bien, correcto, si no tienes tanto tiempo no hagas un desayuno demasiado
pesado, ligero mejor. No por hincharte a desayunar vas a mejorar tu
rendimiento, no seas exagerado hombre. Durante la carrera no comas demasiado,
mejor a poquitos y cosas que se asimilen bien. Pequeños bollos (miel mejor que
chocolate), barritas, fruta…
2.-PLANIFICACIÓN. Estudia el perfil
de la prueba, longitud y desnivel. Haz un cálculo de tu velocidad media en base
a tus experiencias anteriores en pruebas similares y ponte un reto asequible.
Intenta siempre ir de menos a más, no te cebes al principio que esto es muy
largo. Planifica tu ingesta de glucosa y de hidratación. Dosifica los geles (más o menos uno por hora) e intenta beber un litro por hora (al menos en verano). Durante la carrera las cosas se ven de otra manera más distorsionada, intenta seguir tu plan previo. Si la maratón es muy larga, de más de cuatro horas, no abuses de las bebidas isotónicas y altérnalas con agua, si no acabarás con el estómago hecho polvo y sensación de saciedad que hará que no tomes los geles suficientes.
No pares demasiado en los avituallamientos, lo justo para coger lo que necesites y salir zumbando. De otro modo perderás un tiempo precioso y bajarás mucho la media, las charletas con los compis para después, ahora a pedalear.
3.-ENTRENAMIENTO. No abuses la
semana previa. Haz un buen vaciado de reservas con ejercicio intenso y
prolongado unos 7 días antes. Esto hará que el cuerpo sobrecompense las
reservas de hidratos. Esa semana mejor ejercicios con poco volumen pero sin
bajar la intensidad. No intentes arreglar esa semana lo que ya… no tiene
solución!!
4.-LA MAQUINA. No inventes. Deja ya de toquetear tanto la
bici. No hagas probatinas éste día. Sé conservador.
5.-MENTALIDAD. No pasa nada hombre.
Lo hacemos por afición. No estés nervioso y duerme bien, sobretodo el viernes
por si el sábado te cuesta más. La
retirada nunca es una opción. Aquí venimos para empezar y acabar. No es
buena idea ir pensando constantemente en qué momento me retiro, ay qué mal voy
etc. Relájate y si es preciso tómate infusiones la noche antes. Aquí venimos a
divertirnos.
Yo, la verdad, no soy un fiera
de los pedales. Pero sí llevo muchos años participando en pruebas de
resistencia y ya sabéis que sabe más el diablo por viejo… espero que os ayuden
en algo.
Ahh no os olvidéis de
disfrutar!! Es de lo único de que se trata!!!
Mazinger
Mazinger
¿Te ha parecido interesante? Déjanos tu opinión.


