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23/5/12

Mi Titan Desert por Jorge Padrones Leon


Partimos de Madrid con algo de retraso, pero se notaba que era un avión lleno de ganas y de ilusión. El viaje en si fue movidito y más aun el aterrizaje dado que en ese momento había una fuerte tormenta de arena. Cuando me baje del avión y al ver las fuertes rachas de viento que nos azotaban mi primera pregunta era... como vamos a andar en bici con este vendaval...mientras masticaba mi primera arena.

 

Tras un par de horas de autobús llegaríamos a nuestro primer campamento en el que por cierto debido a la tormenta de arena teníamos un par de dedos de arena uniformemente distribuidos por toda la haima.


En este momento comenzaba lo que voy a llamar el estrés titanero, en los sucesivo días parece que nunca terminabas de hacer cosas y siempre quedaba algo que hacer, la lista de cosas de ese primer día era bastante larga, verificaciones, montaje de bici, comprobación de esta, primer briefing, con lo cual sobre las 9 de la noche ya eras libre para cenar, teniendo en cuenta que a las 6 habia que levantarse no eran demasiadas horas, sobre todo ese primer día que en Marruecos cambiaban la hora y teníamos una hora menos de para dormir.


 Y por fin llego el deseado momento de estrenarse en la titán, allí estábamos bajo el arco de salida con una etapa recortada en 40kilometros pese a que la tormenta ya había pasado, pero había dejado una zona de pistas impracticables y como se vería más tarde creo que tendríamos que dar gracias de este recorte ya que a mí se me hizo una etapa dura, aunque fuera corta.  Nada más salir, a los 2 kilómetros se entraba en una zona de dunas no ciclable (al menos para los globerillos porque Milton Ramos monto unas ruedas especiales con las que pasó las dunas montado) y de 4 kilómetros de largo, eso fue
mas o menos 1 hora tirando de la bici mientras los pies trataban de no hundirse en la arena, y aunque no hacía mucho calor nos hizo salir ya calentitos de esa primera toma de contacto con el desierto.

En mi caso bastante fundido ya que es un ejercicio al que no estoy nada acostumbrado que unido a la emoción hizo que lo realizase con las pulsaciones bastante altas, después quedaban algo más de 70 kilómetros de pistas buenas en a las que solo el viento molesto algo en algún momento pero fue una etapa bastante asequible con la única dificultad de la hora de las dunas, y una buena manera den tomar contacto con esos paisajes cuasi lunares que nos acompañarían durante la semana. Al llegar volvía a empezar el estrés ya que hay que ducharse, comer algo, preparar la bici para el día siguiente, la etapa maratón, preparar la mochila, briefing, etc etc... En mi caso opte por amarrar al manillar un pequeño saco y en el tubo diagonal atar con cinta americana una colchoneta de plástico de estas de playa que me diera un poco de confort durante la noche ya que durante la etapa maratón dormimos todos
en la misma haima grande y la organización no nos proporciona colchón ni acceso a nuestro equipaje, por lo que es importante coger todo aquello que se pueda necesitar.



Salida de la segunda etapa, más de 100 kilómetros, está claro que la única manera de ver a los Eras, Pinto etc para globerillos como yo es cruzarte al cargar agua (la organización nos obliga a salir en cada etapa con un mínimo de 3 litros de agua) porque en carrera el ritmo que llevan los de cabeza es impresionante haciendo medias en torno a los 30 kilómetros por hora, y resulta un poco frustrante porque cuando tu estas pasando bajo el arco de salida puedes ver a lo lejos en el horizonte la estela de polvo que levantan los de cabeza.

Esta segunda etapa disfrutamos un paisaje bastante uniforme, tramos de viento y sobre todo muchos tramos de lo que a mi junto a otros compañeros con los que pude compartir impresiones nos parecía una de las cosas más duras de la titan, los tramos arenosos, te rompen el ritmo, tienes que hacer el consiguiente esfuerzo para pasarlos montado mientras cada rueda intenta seguir un camino diferente, los pesos pesados directamente nos hundimos, y en muchos de esos tramos hay que bajarse y caminar unos minutos antes de volverte a subir sin saber en cuanto tiempo vas a tener otro tramo
igual, aunque claro está, que íbamos a esperar del desierto si no era esto...

Al final la etapa no tenía demasiadas complicaciones y a un ritmo tranquilo conseguí acabarla sin estar demasiado castigado, después de haber pinchado 3 veces, en algunos tramos ya hizo bastante calor, y mientras las etapas iban pasando dese el primer día algo no iba bien en mi cuerpo, mi estomago no estaba funcionando bien, situación que empeoraba y que no me estaba permitiendo comer y sabia que mucho no iba a durar en esta titan si no me alimentaba, pero aun así seguía intentándolo. Ese día al llegar no había duchas, tan  solo unos lavabos que fueron usados a modo e ducha improvisada y había dos haimas donde dormir llenas de gente por el suelo, un ambiente curioso y la noche se prometía movidita ya que entre tantas personas alguien siempre tiene que moverse.

Otra cosa que me gustaría destacar es la belleza de algunas localizaciones elegidas para los campamentos, en este caso junto a una alta montaña que parecía un cráter volcánico y donde algunos compañeros decían que se grabo la película de la momia, un bello paraje en el que siempre merecía la pena alejarse unos metros del campamento para contemplar los alrededores.

Después de tal y como se prometía una noche movida que en mi caso me llevo al baño mas veces de las qué me hubiera gustado, estábamos preparados para la salida de la tercera etapa, y etapa más larga de la historia de la titan con 137 kilómetros que transcurrirían por un terreno de media montaña que nos acercaba a la montaña del día siguiente.

Para mí fue una etapa muy completa, ya que me pasó de todo, comencé la etapa en un grupo bastante rápido para protegerme del fuerte aire de cara y de costado, hasta que en un giro deje marchar ese grupo para poner u ritmo más tranquilo que no me castigase demasiado ya que la etapa se preveía larga, disfrute de esta siguiente parte de la etapa en solitario, admirando los paisajes, llegando oasis que rompían con el paisaje predominante y eran un soplo fresco para los ojos (lo único malo de los oasis era el suelo arenoso que costaba tanto pasar.


Al pasar por una aldea vi a un grupo de compañeros parados que parecía dudaban el camino a seguir y me paré con ellos. La organización baliza el recorrido pero es frecuente que los niños de las aldeas muevan las balizas a modo de juego, para ellos, aunque para nosotros muy gracioso no nos parecía, después de analizar la situación decidimos tirar por uno de los caminos, que por cierto a la postre era el equivocado.

Estábamos intentando encontrar el control de paso 2, cuando de repente pincho, di una
voz a mis compañeros pero desafortunadamente no me oyeron por lo que allí me quede solo arreglando el pinchazo con parches porque no me quedaban cámaras, y después a buscar el camino correcto yo solo y sin gps por supuesto :) en total hice unos 15 kilómetros de mas y me di cuenta de que el control de paso estaba justo hacia el otro lado, y por fin lo encontré para darme cuenta al llegar a el de que había vuelto a pinchar, tuve que arreglar cámara otra vez y seguí por lo que definiría uno de los terrenos mas horribles para rodar con arena cada 100 metros y luego subidas en las que daba bastante el viento, me di cuenta de que algo iba mal cuando vi como un local de edad bastante avanzada con una bicicleta de paseo bastante vieja y vestido con chilaba me
adelantaba por un camino paralelo, a partir de ahí todo fue sufrimiento por llegar y paradas por los calambres, en total casi 12 horas y casi 150 km cuando la etapa solo tenía 137.

Si tardas mucho en hacer las etapas entras en una espiral imparable ya que tu cuerpo no tiene tiempo de recuperar con lo cual al día siguiente volverás a tardar mucho en la etapa porque estas cansado.

La cuarta etapa era la etapa reina, una etapa montañosa con paisajes de vértigo, aunque yo no la tengo muy buen recuerdo ya que ahí fue donde me tuve que bajarme definitivamente, me di cuenta de que no  podía más, estaba vacío,3 días sin comer era mucho ya a lo que se junto la deshidratación, subía a 6-9 km/h con las pulsaciones saliéndose del pulsómetro, así no iba a ningún sitio, fue una decisión difícil, y sobe todo dolorosa, ya que en cierta manera llevas mucho tiempo preparándote para esto para no poder acabarlo, a mi por suerte no me había pasado nunca antes en ninguna prueba,

pero me di cuenta de que cuando el cuerpo no funciona y dice basta, no hay nada que hacer y lo único que puedes hacerte es daño.

En mi caso parce que el entrenamiento no había sido malo ya que según el fisio no tena las piernas muy cargadas, pero sin energía no se funciona.

Quedaban dos etapas más, que a la gente se le hizo muy duro ,incluso la ultima parece ser que no era ni mucho menos un paseo y la gente sufrió mucho hasta el último momento para conseguir el reto, aun con las fuerzas muy mermadas ya.

Me vienen a la cabeza muchas imágenes pero sobre todo me quedo con los paisajes lunares, la belleza de los oasis según te acercas, el momento de pasar por debajo del arco de meta y darte cuenta que has dado un paso más, la posibilidad de compartir ruta o tertulia con gente grande de este deporte, como David Etxeberria o el afable y divertido José Manuel Moreno, además de la gente anónima como yo que siempre te intenta echar una mano y de la que aprendes mil y una historias sobre su desafío o sobre su vida, cosas todas ellas que al final te enriquece. Gracias Manutoyota por toda tu ayuda para los novatos en esta aventura como yo y tu apoyo in-situ así como a todos los compañeros del Foro y todos aquellos que estuvieron a mi lado en la Titán y a mis compañeros de haima Tony y Ernest quienes eran como “mi familia” y llegar a la haima era como llegar a casa.

También me gustaría desde aquí destacar y agradecer el gran trabajo de la organización con una logística que en mi humilde opinión roza la perfección y desborda profesionalidad, pero sobre todo los voluntarios que estaban repartidos por doquier, controles de paso, avituallamientos, coches escoba, servicio médico etc... Esta gente hace grande y humana la titan, gracias chicos!

Volvía de Marruecos con la idea clara de no volver y plantearme otros retos diferentes ya que este aunque no logrado al 100% ya me es conocido, dado que volvía en un estado bastante pobre ya que al día siguiente de llegar tuvieron que ponerme suero en urgencias por la deshidratación y algunas dolencias que todavía me rondan y de las que estoy intentando recuperarme, supongo que por forzar el cuerpo hasta su límite, aún con todo esto he de reconocer que engancha y que las ganas de volver son proporcionales
a los días que van pasando.... alguien se anima

No me he vuelto a subir en una bici desde Marruecos, y la verdad es que ya tengo ganas de ver como eme encuentro y plantearme algún reto más para esta temporada si la salud me lo permite, se aceptan sugerencias. 


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Mi Titan Desert por Jorge Padrones Leon Reviewed by Administrador on 2:55 Rating: 5 Partimos de Madrid con algo de retraso, pero se notaba que era un avión lleno de ganas y de ilusión. El viaje en si fue movidito y más a...

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