Este fin de semana se corrió el Campeonato de Madrid de Descenso y final del Open de Madrid de Descenso sobre un espectacular circuito.
Y tan espectacular era, que atrajo a un montón de público que pudo disfrutar un día estupendo del mejor DH del centro de España. La lluvia finalmente no hizo acto de presencia (salvo diez minutos en la entrega de trofeos) y todo el mundo se alegro, pues el circuito tenía zonas realmente muy empinadas de losas que en mojado hubieran sido demasiado peligrosas. La nueva trialera de meta no fue del agrado de todo el mundo, pues su dificultad era muy alta y se cobró muchas caídas en el salto de meta, incluida la mía. Mi rueda delantera decidió perder aire a pocos metros del salto y no me dio tiempo de frenar, aterrizando mal y estampándome contra el suelo. Afortunadamente no me hice nada serio, pero un fuerte hematoma en una mano me impidió correr la carrera.
Así que agarré la cámara (que nunca me abandona) y, sin flashes externos (se suponía que iba a estar corriendo, no haciendo fotos) me dispuse a disfrutar del espectáculo y a hacer fotos.
Hubo muchas caídas y la ambulancia tubo trabajo de sobra. La más grave fue la de Carlos Sanz, que nos tuvo a todos en vilo hasta que por megafonía anunciaron que se encontraba relativamente bien y que le habían dado el alta provisional. Desde aquí quiero mandarle un abrazo y desearle una porta recuperación. Al final no hubo sorpresas y tanto Eva Castro como Guillermo Gil se impusieron ganando la carrera y la final general del Open.
Felicidades a los nuevos campeones de Madrid y del Open de Madrid... Nos vemos el año que viene.
Y tan espectacular era, que atrajo a un montón de público que pudo disfrutar un día estupendo del mejor DH del centro de España. La lluvia finalmente no hizo acto de presencia (salvo diez minutos en la entrega de trofeos) y todo el mundo se alegro, pues el circuito tenía zonas realmente muy empinadas de losas que en mojado hubieran sido demasiado peligrosas. La nueva trialera de meta no fue del agrado de todo el mundo, pues su dificultad era muy alta y se cobró muchas caídas en el salto de meta, incluida la mía. Mi rueda delantera decidió perder aire a pocos metros del salto y no me dio tiempo de frenar, aterrizando mal y estampándome contra el suelo. Afortunadamente no me hice nada serio, pero un fuerte hematoma en una mano me impidió correr la carrera.
Así que agarré la cámara (que nunca me abandona) y, sin flashes externos (se suponía que iba a estar corriendo, no haciendo fotos) me dispuse a disfrutar del espectáculo y a hacer fotos.
Hubo muchas caídas y la ambulancia tubo trabajo de sobra. La más grave fue la de Carlos Sanz, que nos tuvo a todos en vilo hasta que por megafonía anunciaron que se encontraba relativamente bien y que le habían dado el alta provisional. Desde aquí quiero mandarle un abrazo y desearle una porta recuperación. Al final no hubo sorpresas y tanto Eva Castro como Guillermo Gil se impusieron ganando la carrera y la final general del Open.
Felicidades a los nuevos campeones de Madrid y del Open de Madrid... Nos vemos el año que viene.



































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