La superación personal es un proceso de transformación y desarrollo, a través del cual una persona trata de adoptar nuevas formas de pensamiento y adquirir una serie de cualidades que mejorarán la calidad de su vida.
Mediante retos personales, la superación personal del ser humano
puede alcanzar un estado de satisfacción consigo mismo y con las circunstancias
físicas y emocionales que lo rodean, para así poder disfrutar de una vida
mejor, y al decir una vida mejor no me refiero a una vida con más comodidades
materiales, aunque estas pueden ser un resultado del cambio personal que son
adquiridos para mejorar la actividad o concluir dichos retos que nos proponemos
para culminar nuestra superación personal.
Parece mentira, pero somos nosotros mismos quienes conspiramos en
contra de nuestra superación personal, nos dejamos llenar de sentimientos,
temores, ira y desilusión, como si no tuviéramos ningún control frente a ellos.
En el ámbito deportivo, nos dejamos inundar de miedos y los
encubrimos con excusas, llegamos a enumerarlas si dudamos en realizar el reto
que nos hemos propuesto o si a medio camino de realizarlo las fuerzas nos
flaquean.
¿Quién, no ha oído o leído una de esas proezas en Mountain Bike y ha
sentido envidia de ser el protagonista?
En ese momento de euforia personal, nadie o casi nadie, se chequea
físicamente y todos nos lanzaríamos con los ojos cerrados a ser uno de esos
protagonistas que nos ponen los dientes largos y sin darnos cuenta nos invitan
a seguir sus pasos.
Esas proezas bien pueden ser el reflejo de un viaje legendario, la participación
en una mítica jornada maratoniana, el pedalear en una de las increíbles
competiciones por etapas que existen o simplemente pasar un fin de semana donde
tú, tus compañeros y vuestras bicis sois los protagonistas.
Cualquiera de estos eventos pueden ser un nuevo rumbo a tu
existencia, sin embargo, todo se queda en las palabras vacías, sílabas muertas
si uno no tiene ansia de superación. Esta no llega por si sola, se suele tener
corriendo por las venas y se alimenta de acciones concretas, el simple deseo no
basta, se necesita predisposición, esfuerzo, trabajo continuo, resistencia y en
muchos casos un pequeño empujón.
Llegar a convertirse en un biker evolucionado no es un proceso
fácil. Implica dejar atrás muchas formas de pensamiento y comportamiento que se
han ido adquiriendo con los años, kilómetros y la suma de experiencias encima
de la querida y a veces “odiada” bicicleta.
Todo este proceso de cambio en busca de la superación es duro pero
también maravilloso porque lo que tratamos, pese a que vamos sumando años, es de
mejorar y renacer a una nueva realidad, creando un individuo nuevo que ha
logrado una evolución en su actitud frente a este deporte.
No penséis que vais a encontrar un cambio personal con la adquisición
del mejor casco, las zapatillas más ligeras, un espectacular maillot o el último
modelo de guantes, gafas, etc. Os aseguro
que nada de ello te hará ser mejor persona o deportista si no tienes donde o con
quien compartirlo.
¿Cómo elegimos un reto personal? ¿Qué tiene que tener para
seducirnos?
Nos puede atraer el recorrido, los kilómetros o simplemente el
tiempo de ejecución.
En esta ocasión nos decantamos por la ultima, el tiempo de
ejecución. Desde que nos llego la
noticia del nacimiento de las Trek Wild Wolf Series, 5 prueba de
resistencia de 12 horas repartidas por toda la península con un final
espectacular en Madrid con 24 horas de puro mountain bike, se nos metió en la cabeza asistir y empezamos
a trabajar, marcando en nuestro calendario las 6 fechas y haciendo de estas, 6
nuevos actos de “superación personal”.
Ya lo teníamos claro y esta vez queríamos ir más lejos. En
TodoMTB.com nos propusimos llevar a un equipo femenino y tras un mes de
gestiones, conseguimos a 4 corredoras.
Nuestra intención desde el principio fue muy clara y en ningún
momento quisimos reunir a cuatro chicas con una dilatada carrera deportiva o
con un curriculum deportivo repleto de podiums.
Poco podíamos ofrecer a corredoras con este perfil, queríamos corredoras
con una clara intención de participación en una prueba de resistencia la cual
les aportara una experiencia, compañerismo y la oportunidad de aprender y
compartir un fin de semana de mucho mountain bike con corredores provenientes
de cualquier rincón de España.
Con casi un mes de antelación, anunciamos nuestra presencia y la
búsqueda de las cuatro corredoras para formar el equipo. Nos apoyamos en las
redes sociales y la convocatoria fue todo un éxito, creo que mas de 35 féminas
se interesaron por la propuesta, pero lamentablemente muy pocas tenían el
perfil que buscábamos.
Nos quedamos perplejos, ya
que la gran mayoría en vez de agradecer la invitación de correr gratuitamente y
participar en la experiencia, estaban más interesadas en que las íbamos a
regalar y muchas, por 3 horas de competición, duración de su relevo ósea el
tiempo que estarían pedaleando, nos “exigían”, gastos de trasporte desde su
localidad, hospedaje, equipaciones completas, carpas, masajistas, etc… Creo que
mal interpretaron la invitación por una obligación.
Ya estaba todo organizado y solo faltaba una corredora, se me viene
a la cabeza el nombre de una amiga, la llamo y la informo del proyecto. Nos
reunimos y tras explicarle la propuesta, acepta. Ya tenemos el equipo completo,
e informamos a cada corredora que lo
único que tienen que hacer para poder participar en la carrera es tener es la
licencia.
Coincidiendo con estos días de gestiones estoy participando en una
prueba por etapas en la isla de Lanzarote y a mi regreso, malas noticias, a
falta de 3 días, una de las integrantes del equipo nos informa que no va a
correr, no lo tiene claro y su decisión deja colgadas a las otras tres
corredoras sin posibilidad de poder participar.
Nos apresuramos en buscar una solución, una sustituta que remplace
la baja que sufríamos, pero es muy tarde ya que las inscripciones están
cerradas. Las Chicas no se dan por vencidas y deciden correr en la categoría
individual asumiendo el aumento de horas de pedaleo.
Pasarían de 3 horas de pedaleo por relevo a 12 horas. De esta forma, otra corredora rechaza la idea
y decide no viajar a Gilena (Sevilla).
Esta claro que las cosas se habían torcido. Yo que he realizado
varias pruebas similares, sabía que se iban a divertir más si realizaban la
prueba en pareja. Así se lo hice saber y
gracias al buen entendimiento entre ellas, coincidieron en participar en pareja.
Estefania Gamez residía en Granada y Eva María en Madridejos
(Toledo) y nunca se habían visto, no se conocían ni habían pedaleado nunca
juntas, pero eso no fue un impedimento para estar predispuestas a pasar 12
horas en el circuito que la organización había diseñado para esta primera
prueba del calendario.
Nuestro plan era salir desde Madrid el viernes, recoger a Eva en
Madridejos y hacer noche en Estepa, localidad que estaba a escasos 7-8 kilómetros de
Gilena, donde nos encontraríamos con Estefania momentos antes del inicio de la
carrera.
Parecía que la mala suerte nos perseguía y tras recorrer aproximados
90 kilómetros
y a falta de 15 para llegar a Madridejos, sufro un percance con el Vehiculo y
los 2 neumáticos del lateral derecho se rajan. No me lo podía creer. Tras
comunicárselo a Eva, viene a mi encuentro, cargamos las bicis y todo el
equipaje en su coche y ponemos rumbo a Sevilla.
Una gran conversación sobre bicis y temas relacionados sobre este
deporte dio pie a conocernos un poco, ya que solo habíamos pedaleado juntos en
una ruta de larga distancia de 260 kilómetros (La Titán de la Mancha) donde apenas entablamos
una minima conversación. También me sirvió para olvidarme un poco el estado
febril que arrastraba a lo largo de todo el día.
Llegamos a nuestro destino y nada mas bajar del coche, notamos lo
que el hombre del tiempo recalco días antes, “Una ola de frío polar llegara el fin de semana a la península”, el
termómetro marcaba -5 ºC.
Apenas son las 10 de la noche y por las calles del pueblo hay escasas
señales de vida. El viaje nos había acentuado el apetito y sin perder tiempo
nos apresuramos a la búsqueda de un
sitio para cenar. Una cena triste, insulsa y desde mi opinión a un coste
elevado, daban paso a una habitación donde la calefacción iba en paralelo a la
cena. La temperatura de la habitación
reflejaba el clima que estábamos padeciendo en el exterior y la calefacción a
duras penas realizaba su cometido. No suelo dormir con pijama y en esta ocasión
he de decir que la chaqueta térmica con la que suelo montar en bici hizo esa
función a la perfección.
La cena apenas había saciado el apetito que traíamos y por ello
programamos una nueva ingesta a las 5 de la mañana. En estas ocasiones siempre
llevo preparado un taper de pasta que tan vital y necesaria es horas antes de
una dura jornada de pedaleo, donde el desgate es mayor.
8:00 de la mañana, ducha rápida, Gilena nos espera.
Llegamos al punto neurálgico, se respira un ambiente impresiónate. A de mas de enfrentarnos durante 12 hora a un
circuito por ahora desconocido, hemos de realizarlo a una temperatura inicial
de menos de -5º C.
Como en cualquier evento o competición, la actividad es
frenética. La organización, organizando,
corredores ultimando los ajustes en las bicicletas, recogida y colocación de
dorsales, instalación de “Chip”, etc.
Era la hora de conocer a la otra parte del binomio. Tras una breve
presentación he de decir que me dio una buena primera impresión, algo
importante en esta tipo de pruebas a relevos. Nos dirigimos a la recogida de
dorsales, el tiempo es escaso y nos faltaba lo mas desagradable, vestirnos.
Apenas intercambiamos una conversación, teníamos el frío metido en los huesos.
Ellas nunca habían participado en una carrera de resistencia por
relevos y las preguntas y dudas se acumulaban, -¿Cada cuanto realizamos el relevo? -¿6 Horas cada una? Imposible,
una pedalearía todo su relevo de día y la otra de noche. Tras
unos mínimos consejos, decidieron realizar una primera vuelta de reconocimiento
que despejaría la duda de cuantas vueltas por relevo realizarían. Calculamos que
aproximadamente la vuelta se podía ejecutar entre 40-45 minutos. El perfil y el
firme eran determínate para decidir los relevos.
Estas pruebas no solo se corren con las piernas. La planificación de
una buena estrategia puede ser determínate. Una buena forma física, una buena
alimentación e hidratación, sumando a una excelente iluminación, minimizando lesiones,
averías y retrasando el cansancio, son las claves para mantener una velocidad
constante, el éxito asegurado para cualquier corredor o equipo que quiera dejar
su huella en las Trek Wild Wolf Series.
Se acerca la hora de inicio, 5 minutos para dar la salida. Empezamos
a colocarnos bajo el arco de meta donde podemos ver el reloj que mostrara
minuto a minuto el paso incesante de los allí congregados. Estefania es la
protagonista de este primer relevo, la pierdo entre los corredores, apenas
quedan unos segundos para la salida.
Si has estado alguna vez en esta situación, ya sabes que es lo que
se siente. El coraron acelera su función, que no es otra que bombear sangre en
sintonía a la demanda.
Los cinco sentidos entran en conflicto y dan paso a una euforia que
hemos de controlar.
Ya estamos rodando, 12 horas por delante y como es habitual en mí,
tardo en entrar en calor. La primer vuelta no es determínate, de hecho no
recuerdo el tiempo en que la realice. El recorrido me gusta, se fusionan tramos
técnicos en ascensión con pistas rápidas y senderos plagados de curvas entre
pinos donde se hace difícil sobre pasar a corredores que ruedan a una velocidad
inferior.
A mitad de la primera vuelta me encuentro con Estefania, su ritmo es
bueno y decido hacer esta vuelta a pocos metros. Esta primera vuelta es más
importante de lo que nos creemos, ya que determinara nuestro ritmo y el nivel
que hemos de aplicar durante la mayor parte del tiempo
Uno ya no es nuevo en estas guerras y tras 4-5 vueltas el tema no
pintaba bien. Empiezo a realizar un informe mental y enumero varias de esas
“excusas” de las que os he hablado al principio de esta crónica.
¿Estoy agotado por haber
corrido 5 días por Lanzarote y no haber descansado lo suficiente? ¿No debí
hacerlo con una Ghost doble suspensión con 140mm delante y detrás? ¿Estreno una
maravillosa Trek Elite 9.8 y no estoy acoplado a su geometría? ¿Estoy pagando
la fiebre del día anterior y sigo con ella? ¿O simplemente el frío me lo esta
poniendo difícil y mi forma física deja mucho que desear?
Durante el último tercio de la vuelta en la que estoy inmerso,
decido entrar en Boxes. Allí me encuentro con las 2 chicas que estaban
realizando un relevo, y tras una breve conversación donde intercambiamos
impresiones, decido no seguir en carrera, en el estado en el que me encuentro,
dudo ir a mejor en las próximas horas. Creo que puedo ser de mas ayuda para
ellas, ayudándoles en los relevos, presionándoles a la hora de comer para
reponer fuerzas, acompañándolas en su estancia hasta el nuevo relevo e incluso
atendiendo sus necesidades en caso de ajustes y posibles averías.
Si el frío en carrera era notable, estando en Boxes se
intensificaba. El sol no calentaba y a duras penas el termómetro supero los 0 ºC durante la jornada
diurna. Muchas veces he oido “La bici
pone a cada uno en su sitio” y que verdad es, hay estaba yo, aparcado y sin
posibilidad de continuar con una calidad que sumara a partes iguales diversión
y kilómetros a mi contador.
Ya parado, lo estaba pasando mal, una camiseta de interior y 3
chaquetas térmicas no aplacaban la tiritona constante, solo ver llegar a una de
las chicas con síntomas de hipotermia y sonriendo hacían que los que estábamos
en Boxes nos olvidáramos de ese frío polar que sufríamos. Iban pasando las horas, sumando kilómetros y
las chicas estaban divirtiéndose. Estaban pletoritas y lejos de apagarse tras
dar el relevo a su compañera, cada una nos deleitaba con lo acontecido en la
vuelta realizada.
Hay que tener cuidado, el cansancio llega y sin avisar. Pierden el
orden y las ganas de reponer fuerzas e insisto que deben de comer y beber a un
que sus cuerpos no lo demanden.
Hecho una ligero vistazo a la bicicleta de Estefania. No me lo puedo
creer, es de una calidad media-baja y no va en consonancia con la prueba en la
que esta inmersa, el material esta muy castigado por el uso y las pastillas del
freno delantero están rozando en exceso con el disco. Un pequeño ajuste y solucionado. Eva no tiene
ningún problema, su bicicleta es de muy alta calidad y todo le funciona a las
mil maravillas.
Llega la temida por muchos, la noche. Increíble, el aire ha
disminuido y nos parece que el frío también. Es la hora de colocar las luces,
las chicas sacan sus focos que están a años luz y nunca mejor dicho con los que
montan la mayoría de sus rivales. Para
colocar uno de los juegos de luces en el casco de una de ellas, tenemos que
improvisar un adaptador con cinta aislante.
Esas luces son insuficientes para circular por el circuito, apenas ponen reparos en salir en esas condiciones. Para ellas todo vale, están eufóricas y lo único que quieren es devorar las horas que quedan y sumar kilómetros. En ese momento me di cuenta del acierto y diferencia de presentar a estas dos “corredoras” y su aptitud enfrentada con las muchas que desestimamos por querer correr anteponiendo una lista de exigencias.
Esas luces son insuficientes para circular por el circuito, apenas ponen reparos en salir en esas condiciones. Para ellas todo vale, están eufóricas y lo único que quieren es devorar las horas que quedan y sumar kilómetros. En ese momento me di cuenta del acierto y diferencia de presentar a estas dos “corredoras” y su aptitud enfrentada con las muchas que desestimamos por querer correr anteponiendo una lista de exigencias.
La noche y las horas que llevan pedaleando están haciendo mella en
la mayoría de los corredores, la organización es consciente y suma a la bebida
y barritas energéticas un caldo calentito que sienta de maravilla.
Echamos cuentas y a las chicas solo les da tiempo a realizar una
ultima vuelta, ya esta casi todo hecho y el numero de gente que anima es cada
vez mayor, pese a la hora que es. Los corredores que pelean por las primeras
posiciones, no cesan en sus relevos que son calculados minuciosamente para
ajustar la última vuelta y que esta cuente como vuelta completa.
Llega Eva, para ella ya ha terminado todo y se muestra satisfecha.
Si no la hubiera visto durante 12 horas, pensaría que llevaba escasa una hora
dando pedales por lo que me trasmitió al bajarse de la bici.
Tras lo acontecido en esta primera prueba de las Trek Wild
Wolf Series, he de decir que la superación personal no es exclusiva de una
determinada edad. Jóvenes y no tan jóvenes, mujeres y hombre son capaces de
lograr grandes retos, de cumplir grades sueños, sin detenerse por la falta de
experiencia o por el desgaste acumulado tras 12 horas pedaleando. Una buena
organización, y el ansia de retos por parte de los participantes, solo pueden
dar como resultado una jornada para recordar, siendo tomada esta como
invitación para la siguiente prueba el 3 de marzo en Peñafiel (Valladolid).
"La vida de cada persona se vuelve grandiosa cuando se fija
metas en las que realmente cree, cuando se
compromete y esta dispuesto a
entregarse en cuerpo y alma para alcanzarlas su objetivo donde ofrece mas de lo
que recibe".Pedro Baltasar | TodoMTB.com




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