En la mayoría de los deportes, el ciclismo en
cualquiera de sus variantes no es una excepción, existen situaciones, a veces
de forma intermitente pero casi siempre de cara al final de la prueba o si es
una prueba por etapas en los últimos días de competicion, en las que se produce
una disminución en nuestro rendimiento: reducción de la velocidad,
potencia, intensidad o habilidad.
La fatiga es el término más común que se
utiliza para describir este fracaso al intentar mantener un rendimiento
óptimo o deseado. Existen una multitud de formas en las que puede aparecer
la fatiga donde la nutrición juega un papel muy importante.
Deshidratación
No beber suficiente líquido para reemplazar
las pérdidas generadas por el sudor durante una competición. Esta
situación puede ser agravada si el atleta comienza la prueba con un cierto
nivel de deshidratación o déficit de fluidos. Las competiciones
que se realizan en condiciones cálidas incrementan el riesgo
de deshidratación.
Falta de sales
Una reposición insuficiente del sodio perdido con el
sudor. Este déficit puede incrementar el riesgo de padecer calambres musculares.
Deportistas con altos niveles de sudor y de concentración de sodio en el sudor
tienen más riesgo de padecer esta situación.
Malestar gastrointestinal
Problemas
gastrointestinales como vómitos y diarrea producen una reducción
directa en el rendimiento. A su vez interfieren con las estrategias
nutricionales propuestas para mantener un nivel de hidratación y energía
adecuado. Esta situación puede ocurrir si se consume una gran cantidad de grasa
o fibra en comidas previas al evento, por el consumo excesivo de carbohidratos
durante una competición o por que se produzca una deshidratación importante.
Agotamiento del glucógeno muscular
El consumo del combustible más importante de los
múculos debido a su utilización en una prueba o por una mala recuperación de
los depósitos de glucógeno de un entrenamiento o competición previa. La
participación en eventos deportivos muy seguidos aumenta el riesgo de una recuperación insuficiente de los depósitos de glucógeno
entre competiciones.
Hipoglucemia
Desajuste entre la aparición de glucosa en
sangre, captación de glucosa del músculo y requerimiento del músculo de
hidratos de carbono exógenos como combustible. Esta situación puede aparecer en
atletas que no consumen suficientes carbohidratos durante ejercicios de larga duración.
Consumo de los depósitos
de fosfocreatina
Una recuperación incorrecta del sistema de
fosfocreatina de producción de energía puede conducir a un declive gradual en
el rendimiento deportivo. Aparece en eventos con esfuerzos repetitivos de alta
intensidad y periodos cortos de recuperación.


