Una de las
preguntas que nos soléis hacer por e-mail o Facebook, es si realmente el ir a
rueda ofrece tantas ventajas y ahorro de energía como se dice.
El ir a
rueda es una técnica que nos llega heredada del ciclismo de carretera y aun que
en mountain bike es más difícil de aplicar por la orografía por donde se rueda,
muchos corredores la utilizan otros tantos abusan y en ocasiones muchos
desconocen.
La respuesta
es un sí rotundo, el ahorro energético es notable. ¿Pero cuánto?
Cuando vamos
subidos en nuestras bicicletas tenemos que luchar principalmente contra tres
resistencias: fuerza gravitatoria, aerodinámica y rozamiento. Todas ellas son
importantes, pero cada una lo es dependiendo en mayor medida del terreno que
tenemos que salvar.
Es decir, la fuerza de la gravedad, como es lógico, cobrará más importancia cuanto mayor sea el desnivel de la subida que tenemos que vencer y en la misma medida que pierde importancia la aerodinámica. Lo mismo ocurre cuando el camino o sendero es llano; aquí la aerodinámica es crucial para salvar la resistencia ocasionada por la velocidad a la que nos desplazamos. Por eso cuando realizamos una ruta o participamos en una competición tenemos que valorar qué tipo de material es el idóneo, ya que es a partir de los 20km/h cuando la aerodinámica empieza a cobrar mucha importancia. A mayor velocidad, el material escogido para la ocasión puede determinar el éxito de la misma, ofreciéndonos un ahorro energético extra que haga mantener una velocidad alta constante el mayor tiempo posible.
Si hablamos de porcentajes resulta asombrosa la cantidad de energía que se ahorra al ir a rueda de otros ciclistas. Por ejemplo: si ruedo en llano a rueda de otro corredor el ahorro aproximado es del 20%; Si ruedo en un grupo y lo hago en tercera posición es del 25%, pero si lo hago dentro de un grupo muy numeroso el ahorro puede llegar a rondar el 35%.
Pero cuando el camino se empina esta proporción es a la inversa. Es decir, cuanto mayor sea el desnivel de subida menos ventajas tiene el ir a rueda. Pero es aquí donde el plano psicológico cobra más importancia, ya que el tener la referencia de otro corredor delante nos hace dar ese puntito para subir más rápido. Es fácil, tardaremos más en subir piñones.
Este detalle que seguramente se nos ha pasado por alto pone de nuevo de manifiesto que en el mountain bike no lo es todo la condición física sino que la psicológica lo es también en igual proporción e incluso la calculadora cobra un protagonismo que muchas veces destinamos. De igual manera has de estar atento e hidratarte y nutrirte bien, ya que estarás concentrado, entretenido e incluso pletórico y esto hará que pierdas el habito de reponer energía.
Recordar que los grandes corredores, en este caso puedes ser tu uno de ellos, no son los que corren tras la carrera a visualizar el tiempo realizado… Son aquellos que corren en las carreras, rutas o marchas y se dejan cada gota de sudor en los caminos demostrando su fortaleza, su técnica y muchas veces su nobleza y generosidad
En ocasiones las diferentes circunstancias ya sean por el circuito, la climatología, un mal día, nos vemos obligados a tomar una posición expectante; no siempre se trata de tener que estar en cabeza del grupo dándolo todo o hacer el recorrido tu solo. De ahí también la importancia del saber actuar correcta e inteligentemente en cada momento y en ocasiones ese momento es ir a rueda.
Es decir, la fuerza de la gravedad, como es lógico, cobrará más importancia cuanto mayor sea el desnivel de la subida que tenemos que vencer y en la misma medida que pierde importancia la aerodinámica. Lo mismo ocurre cuando el camino o sendero es llano; aquí la aerodinámica es crucial para salvar la resistencia ocasionada por la velocidad a la que nos desplazamos. Por eso cuando realizamos una ruta o participamos en una competición tenemos que valorar qué tipo de material es el idóneo, ya que es a partir de los 20km/h cuando la aerodinámica empieza a cobrar mucha importancia. A mayor velocidad, el material escogido para la ocasión puede determinar el éxito de la misma, ofreciéndonos un ahorro energético extra que haga mantener una velocidad alta constante el mayor tiempo posible.
Si hablamos de porcentajes resulta asombrosa la cantidad de energía que se ahorra al ir a rueda de otros ciclistas. Por ejemplo: si ruedo en llano a rueda de otro corredor el ahorro aproximado es del 20%; Si ruedo en un grupo y lo hago en tercera posición es del 25%, pero si lo hago dentro de un grupo muy numeroso el ahorro puede llegar a rondar el 35%.
Cuando se
rueda en grupo los que van tirando en cabeza sufren un desgaste mucho mayor que
el que va dentro y será mayor a medida que aumente la velocidad, ya que se irá
incrementado la resistencia que los ciclistas tengan que superar.
Pero cuando el camino se empina esta proporción es a la inversa. Es decir, cuanto mayor sea el desnivel de subida menos ventajas tiene el ir a rueda. Pero es aquí donde el plano psicológico cobra más importancia, ya que el tener la referencia de otro corredor delante nos hace dar ese puntito para subir más rápido. Es fácil, tardaremos más en subir piñones.
En ese
momento tu rival pasa a ser tu compañero y has de cuidarle ya que si no te
encuentras con fuerzas o están flojean y os vais turnando harás de la ascensión
un vínculo que beneficiara a ambos. Esto se puede aplicar en llanos e incluso
en bajadas, solo has de elegir bien tu o tus compañeros y no rebasar el limito
de tu estado físico.
¿Cuantas
veces te has visto cómo eres capaz de sufrir y pegarte a rueda de otro corredor
en un puerto y llegar con el a la cima aun no siendo tan buen escalador como el?
Muchas,
seguramente más de las que recuerdas.
Este detalle que seguramente se nos ha pasado por alto pone de nuevo de manifiesto que en el mountain bike no lo es todo la condición física sino que la psicológica lo es también en igual proporción e incluso la calculadora cobra un protagonismo que muchas veces destinamos. De igual manera has de estar atento e hidratarte y nutrirte bien, ya que estarás concentrado, entretenido e incluso pletórico y esto hará que pierdas el habito de reponer energía.
Pero creo
que independientemente de las ventajas que pueda tener el ir a rueda, has de
gestionar esta táctica si así la podemos denominar ya que no debes de abusar de
ella, esto te hará un deportista de trinchera que se aprovechara del trabajo de
otros compañeros. Se generoso e invita a otros corredores a ponerse a tu rueda,
de esta forma crearas una simbiosis que si el recorrido es largo os esperan
momentos difíciles donde la compañía no siempre es el rival a ganar. De ti dependerá
el ir a rueda de otro corredor, táctica casi obligada en algún momento por el
estado catatónico por el que te encuentras y que este te lleve hasta el final
de la etapa o ruta y a falta de 100 metros le sprintes. Yo nunca lo haría, no
le pagues con esa moneda, le estarás traicionando y lo que es peor, te estarás
traicionando a ti mismo, colgándote una medalla que no te mereces ni has
ganado.
Recordar que los grandes corredores, en este caso puedes ser tu uno de ellos, no son los que corren tras la carrera a visualizar el tiempo realizado… Son aquellos que corren en las carreras, rutas o marchas y se dejan cada gota de sudor en los caminos demostrando su fortaleza, su técnica y muchas veces su nobleza y generosidad
En ocasiones las diferentes circunstancias ya sean por el circuito, la climatología, un mal día, nos vemos obligados a tomar una posición expectante; no siempre se trata de tener que estar en cabeza del grupo dándolo todo o hacer el recorrido tu solo. De ahí también la importancia del saber actuar correcta e inteligentemente en cada momento y en ocasiones ese momento es ir a rueda.



