Cuando todavía no había
amanecido monté mis bártulos en el coche y me dirigí a Talavera de la Reina
después de haber pasado la noche por la zona, y con la tranquilidad que te da
el saber que ya tienes el dorsal puesto en la bicicleta y solo necesitas pasar
la línea de salida.
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Mientras iba hacia la
salida y bajando por las estibaciones de Gredos el sol empezó a asomar
tímidamente en lo que parecía iba a ser un día impecable, y mientras la escena
se iba poniendo cada vez más de película me daba cuenta de que gracias a mi
afición a la bicicleta y a hacer estas pruebas tengo la suerte de vivir algunos
preciosos amaneceres un domingo a primera hora y en parajes envidiables.
Una vez aparcado el coche
y cuando quedaban 20 minutos para la salida y fui hacia ella ya que un amigo mío
me recomendó ir pronto a la salida que se congestionaba mucho, 15 minutos
esperando es mucho para mí normalmente, por eso creía que iba pronto cuando me
di cuenta de que la larga fila era interminable y habría ya 1000 personas
esperando por lo menos.
Era la primera vez que
hacía la talajara, pero mis expectaciones eran las que podría tener en
cualquier otra prueba multitudinaria con miles de persona en bicicleta por el
mismo recorrido, recorridos anchos, tapones a la salida especialmente si hay
algún charco , muchos y diferentes niveles técnicos pero por supuesto no
esperaba una prueba técnica llena de senderos y trialeras sin fin, digo esto
porque leyendo los comentarios de los foros hay mucha gente desilusionada con
el tipo de prueba, pero es que yo creo que una prueba de estas características
no puede ser de otra manera y a mi particularmente como amante de la bicicleta
de montaña me gustan todas las pruebas unas más y otras menos, pero al final
siempre disfruto de una estupenda mañana en el campo descubriendo nuevas rutas
y paisajes.
La prueba larga está
claramente dividida en dos partes, siendo la primera parte totalmente llana y
que discurre por la vía verde de la jara
y en la que podemos admirar unos bonitos paisajes sobre todo cuando cruzamos
algún que otro espectacular puente desde done podemos ver el Tajo y algunos
embalses, una zona muy rápida que hace las delicias de los rodadores y donde se
hacía pelotones en los que ir resguardado del dificultoso viento que soplaba
aquel día.
La segunda parte de la
prueba era en la que estaba concentrada toda la subida y que al final la verdad
es que si que fue bastante en torno a unos 1500 metros positivos concentrados
en los últimos 70 kilómetros en su mayoría y formados por subidas de gran
pendiente sin demasiada dificultad técnica por lo que estaríamos ante un
recorrido ciclable al 100%.
Una de las cosas sobre
las que hay que tener atención es cuando sobre el kilómetro 90 se juntan las
marchas corta y larga, en una bajada que aunque no demasiado técnica entiendo
puede tener su dificultad dependiendo del nivel, y que este año estaba llena de
profundos regueros que la hacían más complicada, así como en otro par de
bajadas que haríamos juntos los de la corta y la larga. A partir de ese momento
los ciclistas de la larga, en su mayoría con más experiencia y más
entrenamiento que los de la corta, deben tener precaución a la hora de
adelantar a otros participantes ya que vi gente con niéveles técnicos bajos a los que conviene dar un respiro para que
bajen a gusto. Y es que esto es lo que tiene el ser una marcha familiar con
recorridos duros pero asequibles, sobre todo el corto, una gran cantidad de
gente con su reto personal por terminar la prueba, y creo que todos debemos
respetar e incluso animar, porque en esto de la bici no nacimos ninguno
enseñado.
Muy buenos
avituallamientos con un buen surtidos de frutas frescas, frutos secos, bebidas isotónicas y a mí la verdad es que me parecieron hasta
muchos ya que había un total de 7 para los 125 kilómetros, siendo el más
llamativo uno a pocos kilómetros del final en el que te servía como
avituallamiento sólido el plato fuerte de la marcha, unas migas.
Si bien es cierto que en
la meta no había más que bebidas, calientes por cierto y algo de fruta,
echándose de menos algo de comida más sólida una vez terminada la prueba por lo
menos para los que no nos comimos las migas. Duchas y lavaderos de bicis a
disposición de los participantes y una magnifica temperatura y un día
perfectamente soleado para que siguiéramos disfrutando del día y de la zona.
En resumen muy buena
organización para el número de personas que se apunta, pero sin olvidar que se
trata de una prueba muy popular y que a lo mejor es lo que necesita este
deporte que tanto nos gusta más pruebas de masas y populares para que la
afición vaya creciendo ya que este tipo de pruebas es ideal para ir con los
amiguetes o compañeros de trabajo a pasar el día sobre las bicicletas.
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