Hoy vamos a hablar un poco sobre un tema “tabú” entre los profesionales, y
no me refiero a ciclistas profesionales dedicados en cuerpo y alma a este
deporte, ni a ese grupo de deportistas que imitamos sus gestas y envidiamos su
forma física a la cual le dedicamos horas y horas para mejorarla, intentando
aumentarla a cambio de un valioso tiempo que en muchos de los casos arañamos a
la familia, trabajo y otros momentos que se ven mermados a favor de nuestra afición.
Y digo “tabú” por que es raro leer algún artículo sobre ello en medios de comunicación especializados, solo salen pequeñas lanzas en la prensa sensacionalista cuando atrapan a un tramposo que usa tácticas poco legales o se le inculpa de haberlo hecho.
Por el contrario se habla mucho de dopaje entre aficionados, muchas veces con poco conocimiento y siempre acusando, a veces consintiendo y muchas de ellas permitiendo y exculpando al tramposo por que es de nuestra nacionalidad, es amigo de un amigo o por que defiende supuestamente nuestros ideales o afición a este deporte.
Pero nadie se atreve a poner las cuestiones básicas del dopaje sobre la mesa y hacer entender a la gente que es perjudicial para el deportista, para la competición y sobre todo para el espectáculo, el cual seria mucho mayor si la competición tuviera como protagonista al corredor y no el podium.
Me da verdadera vergüenza cuando veo un partido de futbol y un equipo gana el encuentro por que el delantero ha metido un gol con la mano. Siento una vergüenza ajena hacia la afición contraria, vergüenza ajena hacia un profesional que representa los colores de un club y sobretodo vergüenza ajena por una competición que me divertía al ver cual de los dos equipos me mostraba con sus artes en las botas que era capaz de aumentar el marcador luchando por ello, pero siempre teniendo como estandarte el juego limpio.
Aquellos que se alegran de ver como gana su equipo usando malas artes, deberían de plantearse una pregunta… ¿Qué ganas tu? Espectáculo no.
De la misma forma, no entiendo o mejor dicho no comparto el ciclismo “químico” que lejos de dar espectáculo nos pone a todo el que practicamos este deporte el cartel de drogadicto, y quita valor a horas y horas sobre el sillín.
Inferioridad de condiciones.
¿Qué son?
Una sustancia dopante es aquella que hace mejorar el rendimiento físico modificando ciertos parámetros fisiológicos hasta límites imposibles de alcanzar por medio natural o propio, son nocivas para la salud y están reconocidas como tal por médicos y por las instituciones competentes en la materia.
¿Para qué sirven?
Esto te va a sonar raro, contrariamente a lo que la gente cree, el doparse no te hace correr más ni tener más fuerza. Simplemente te permite entrenar mas, mucho mas y asimilar todo el trabajo realizado, aunque te suene raro, el que más entrena suele ser el dopado, ya que se lo puede permitir, por que no necesita periodos de descanso y recuperación.
También existen sustancias que estas si están pensadas para la competición como tranquilizantes o estimulantes, pero cuando hablamos de dopaje nos referimos al periodo de preparación.
¿Qué consecuencias tiene?
No vamos a ser suaves con la respuesta, el que se dopa daña gravemente su salud que en muchos casos termina con la vida del deportista. Tardarás más o menos, pero nadie esquiva los efectos del dopaje.
La mayoría de sustancias causan serios problemas, cardiovasculares y psíquicos. A medio-largo plazo, el consumo de muchas sustancias lleva al cáncer. ¿Crees que merece la pena subirte al podium? La factura la pagaras con creces.
¿Tomar pastillas e incluso inyectarse es doparse?
No nos confundamos. Muy a menudo muchos deportistas populares, y no solo hablo de los profesionales, acusan a otros de ir dopados porque antes de una carrera o después, les ven tomando complementos y/o suplementos.
Antes de hablar a la ligera, convendría enterarse de que sustancias van en esas patillas o jeringuillas, porque lo mismo estamos ante una persona que se tiene que inyectar insulina, o un alérgico que de no ingerir esas sustancias seria imposible su día a día.
Incluso si fueran sustancias que le ayudan a rodar mas y mejor, recuerda que dichas sustancias han de incumplir unos requisitos para considerarla dopantes.
Cuidado con automedicarse o autosuplementarse, infórmate de las sustancias legales.
Imposible para nosotros pero no para un deportista profesional
Quizás para nosotros, subir un puerto a una elevada velocidad sea un imposible y lo tomamos como un referente frente a un deportista de elite al que le ponemos el cartel de dopado.
Piensa que para este deportista no supone un esfuerzo fuera de lo normal, ya que ha entrenado para ello y ese tramo que a nosotros se nos hace imposible de realizar a una velocidad elevada para el es el día a día de su vida.
Los ciclistas, en cualquiera de sus modalidades, son deportistas con años de trabajo unido a una buena alimentación, descansos programados, etc que en la mayoría de los casos dan como resultado una forma física fuera de lo normal lo cual no quiere decir que vayan dopado.
Los límites personales no se miden por marcas, sino por parámetros fisiológicos y recordar que todos y digo todos, los tenemos. Seguro que has oído alguna vez esta palabra, “genética”.
Dopaje en el deporte de élite.
Por desgracia a la vista están los casos positivos en el ciclismo, no solo en el de carretera y lo que es peor, aquellos que están por salir y los que nunca saldrán a la luz.
El ciclismo es perseguido por ello, algo que aunque me moleste he de reconocer que admiro, y creo que a la larga mejorara el espectáculo y el reconocimiento del ciudadano de apie de ser el deporte mas duro del mundo.
Desconozco el número de controles que realiza un ciclista profesional al cabo del año, me imagino que muchos…Lo cierto es que doparse no resulta barato en absoluto, ¿Por qué no hay el mismo control o intención de buscar tramposos en otros deportes donde se mueve mucho más dinero? Aquí queda la pregunta…
Por este motivo queremos hacer un llamamiento a todo aquel
deportista que juega sucio y que con su actitud mancha este deporte y nos hace
a todos un poco cómplices ya que en cierto modo el no denunciar o mirar para
otro lado parece que nos conformamos.
Lamentablemente la imagen que recibe de forma generalizada cualquier persona respecto al mundo del ciclismo no se ajusta a la realidad. No es justo que nos tachen a todos como tramposos, muchos por no decir la inmensa mayoría sacamos minutos de donde no hay para subirnos a la bici y perdernos por algún camino.
Los que practicamos Mountain Bike o ciclismo en alguna de sus modalidades, nos vemos engañados por esos supuestos deportistas a los cuales los hemos venerado en infinidad de ocasiones y admirado desde la distancia, esa misma que nos sacan cuando nos apuntamos a las mismas competiciones con la simple intención de realizar el mismo recorrido que ellos pero con un aumento de tiempo en su ejecución.
El último escándalo nos llega de la mano de Lance Armstron, despojado de todos sus títulos por no haber jugado limpio.
Y digo “tabú” por que es raro leer algún artículo sobre ello en medios de comunicación especializados, solo salen pequeñas lanzas en la prensa sensacionalista cuando atrapan a un tramposo que usa tácticas poco legales o se le inculpa de haberlo hecho.
Por el contrario se habla mucho de dopaje entre aficionados, muchas veces con poco conocimiento y siempre acusando, a veces consintiendo y muchas de ellas permitiendo y exculpando al tramposo por que es de nuestra nacionalidad, es amigo de un amigo o por que defiende supuestamente nuestros ideales o afición a este deporte.
Pero nadie se atreve a poner las cuestiones básicas del dopaje sobre la mesa y hacer entender a la gente que es perjudicial para el deportista, para la competición y sobre todo para el espectáculo, el cual seria mucho mayor si la competición tuviera como protagonista al corredor y no el podium.
Me da verdadera vergüenza cuando veo un partido de futbol y un equipo gana el encuentro por que el delantero ha metido un gol con la mano. Siento una vergüenza ajena hacia la afición contraria, vergüenza ajena hacia un profesional que representa los colores de un club y sobretodo vergüenza ajena por una competición que me divertía al ver cual de los dos equipos me mostraba con sus artes en las botas que era capaz de aumentar el marcador luchando por ello, pero siempre teniendo como estandarte el juego limpio.
Aquellos que se alegran de ver como gana su equipo usando malas artes, deberían de plantearse una pregunta… ¿Qué ganas tu? Espectáculo no.
De la misma forma, no entiendo o mejor dicho no comparto el ciclismo “químico” que lejos de dar espectáculo nos pone a todo el que practicamos este deporte el cartel de drogadicto, y quita valor a horas y horas sobre el sillín.
¿Por qué se dopa un deportista?
Cada uno tiene sus respuestas,
yo he enumerado las tres que creo mas se repiten en la mayoría de ellos. Pueden
existir otras muchas y distintas, pero no es lo habitual.
Analicemos los tres motivos más
comunes:
La victoria.
La victoria.
Es el fin de cualquier deporte
competitivo y por ella se sacrifican placeres, tiempo, principios, estudios,
parte de tu vida y hasta los valores morales básicos.
Es el objetivo, el fin, sin
importar los medios que haya que utilizar para obtenerla. La victoria se
convierte en el objeto por el que ningún precio a pagar es pequeño.
La victoria es el motor de
inducción del dopaje.
El dinero.
El dinero.
El motor del mundo y el
actual motor del deporte competitivo. A más victorias, más dinero, en forma de
mejora de contratos, patrocinio y publicidad, becas públicas o privadas y,
finalmente, colaboraciones con medios de comunicación.
El ciclista es un hombre o
mujer joven que, en su mayoría, han sacrificado los estudios y, por lo tanto,
su futura proyección profesional en beneficio del triunfo deportivo.
Este deportista hace una
apuesta arriesgada. Si trabaja y los
resultados acompañan, tiene presente como deportista, pero poco futuro profesional
dentro de la sociedad a menos que pueda continuar ligado al deporte, como entrenador,
comentarista o directivo.
Sabe que necesita acumular
ganancias económicas para asegurarse un porvenir. Y por todo ello corre
cualquier riesgo con el fin de obtener dinero, fama y popularidad.
Si la victoria es sinónimo
de éxito social también lo es de unos ingresos económicos.
El dinero es la columna
vertebral de la proliferación del dopaje.
Inferioridad de condiciones.
El deportista que se dopa tiene
un motor mas potente frente al que no lo hace. Esa es la diferencia exacta para
que lo entendamos.
Por eso hay ciclistas que
suben montañas a velocidades imposibles y al día siguiente volverían a repetir
la gesta.
Pero si esto lo dejáramos así,
estaríamos cometiendo el mismo error que comete todo el mundo, también existen atletas
que baten récords inauditos, futbolistas donde los 90 minutos se quedan cortos,
tenistas que recorren el mundo sin fatiga, gimnastas que no crecen, nadadores
que caminan sobre las aguas y deportistas de cualquier modalidad que parecen
superhéroes.
Lo primero que se siente
ante estos deportistas es impotencia y una profunda sensación de estar en clara
inferioridad de condiciones. Lo he experimentado personalmente cuando he rodado
en la misma competición y ves que tus horas y horas encima de la bici se quedan
en una mera anécdota.
Hay que tener mucho coraje y
amar mucho el espíritu deportivo para seguir compitiendo en inferioridad de
condiciones, ya sea por tu aumento de edad, genética, etc. Año tras año sigues
participando en las mismas pruebas de hace dos décadas y eso es lo que debemos
hacer, seguir luchando, poniéndoselo difícil al que se dopa, y hacerle ver que
aunque nos pase y llegue a meta antes que nosotros, no somos inferiores si no
deportistas legales que jugamos limpio.
La sensación de inferioridad es la mecha que enciende el
dopaje.
Sustancias dopantes.
¿Qué son?
Una sustancia dopante es aquella que hace mejorar el rendimiento físico modificando ciertos parámetros fisiológicos hasta límites imposibles de alcanzar por medio natural o propio, son nocivas para la salud y están reconocidas como tal por médicos y por las instituciones competentes en la materia.
¿Para qué sirven?
Esto te va a sonar raro, contrariamente a lo que la gente cree, el doparse no te hace correr más ni tener más fuerza. Simplemente te permite entrenar mas, mucho mas y asimilar todo el trabajo realizado, aunque te suene raro, el que más entrena suele ser el dopado, ya que se lo puede permitir, por que no necesita periodos de descanso y recuperación.
También existen sustancias que estas si están pensadas para la competición como tranquilizantes o estimulantes, pero cuando hablamos de dopaje nos referimos al periodo de preparación.
¿Qué consecuencias tiene?
No vamos a ser suaves con la respuesta, el que se dopa daña gravemente su salud que en muchos casos termina con la vida del deportista. Tardarás más o menos, pero nadie esquiva los efectos del dopaje.
La mayoría de sustancias causan serios problemas, cardiovasculares y psíquicos. A medio-largo plazo, el consumo de muchas sustancias lleva al cáncer. ¿Crees que merece la pena subirte al podium? La factura la pagaras con creces.
¿Tomar pastillas e incluso inyectarse es doparse?
No nos confundamos. Muy a menudo muchos deportistas populares, y no solo hablo de los profesionales, acusan a otros de ir dopados porque antes de una carrera o después, les ven tomando complementos y/o suplementos.
Antes de hablar a la ligera, convendría enterarse de que sustancias van en esas patillas o jeringuillas, porque lo mismo estamos ante una persona que se tiene que inyectar insulina, o un alérgico que de no ingerir esas sustancias seria imposible su día a día.
Incluso si fueran sustancias que le ayudan a rodar mas y mejor, recuerda que dichas sustancias han de incumplir unos requisitos para considerarla dopantes.
Cuidado con automedicarse o autosuplementarse, infórmate de las sustancias legales.
Imposible para nosotros pero no para un deportista profesional
Quizás para nosotros, subir un puerto a una elevada velocidad sea un imposible y lo tomamos como un referente frente a un deportista de elite al que le ponemos el cartel de dopado.
Piensa que para este deportista no supone un esfuerzo fuera de lo normal, ya que ha entrenado para ello y ese tramo que a nosotros se nos hace imposible de realizar a una velocidad elevada para el es el día a día de su vida.
Los ciclistas, en cualquiera de sus modalidades, son deportistas con años de trabajo unido a una buena alimentación, descansos programados, etc que en la mayoría de los casos dan como resultado una forma física fuera de lo normal lo cual no quiere decir que vayan dopado.
Los límites personales no se miden por marcas, sino por parámetros fisiológicos y recordar que todos y digo todos, los tenemos. Seguro que has oído alguna vez esta palabra, “genética”.
Dopaje en el deporte de élite.
Por desgracia a la vista están los casos positivos en el ciclismo, no solo en el de carretera y lo que es peor, aquellos que están por salir y los que nunca saldrán a la luz.
El ciclismo es perseguido por ello, algo que aunque me moleste he de reconocer que admiro, y creo que a la larga mejorara el espectáculo y el reconocimiento del ciudadano de apie de ser el deporte mas duro del mundo.
Desconozco el número de controles que realiza un ciclista profesional al cabo del año, me imagino que muchos…Lo cierto es que doparse no resulta barato en absoluto, ¿Por qué no hay el mismo control o intención de buscar tramposos en otros deportes donde se mueve mucho más dinero? Aquí queda la pregunta…
¿Qué se puede hacer
contra esta situación?
Hay que seguir trabajando y
perfeccionar los métodos de control de dopaje, unificar criterios, perseguir a
los tramposos, imponer penas duras no solo a los deportistas, ampliar la
persecución también a los grandes inductores y a los traficantes y aplicar a
todos la misma vara de medir, se llame como se llame, sea Español, Americano,
Ruso o Chino.
El deporte no puede caer en
la trampa y el engaño, los medios de comunicación deben ser valientes y poner a cada uno en su sitio, el deportista dopado es un tramposo, haya
nacido donde haya nacido y haya ganado lo que haya ganado.
¿Por que los medios no hablan alto y claro sobre este
tema?
Los que visitáis con asiduidad portales o publicaciones
deportivas, veréis que nunca se publican
noticias de deportistas que dan positivo en controles antidopaje ni cuestiones
relacionadas sobre este tema y si lo hacen no ahondan mucho ¿Por qué? Si en
muchos medios es noticia hasta el simple estornudo de un futbolista famoso.
Si un ciclista da positivo en un control la noticia inunda
los medios de comunicación deportivos y no deportivos, en los que se puede
obtener información muy detallada de los hechos. (Rara vez en los dedicados al
ciclismo)
Nosotros lo tenemos claro, dopaje es "el uso de un artificio (sustancia o método), potencialmente peligroso para la salud de los deportistas y/o susceptible de mejorar su rendimiento, o la presencia en el organismo de un deportista de una sustancia, o la constatación de un método, que figuren en la lista anexa al Código Antidopaje del Movimiento Olímpico" (Conferencia Mundial sobre el Dopaje en el Deporte. Declaración de Lausana 1.999).
La peligrosidad para la salud que el dopping conlleva, y sobre todo la mejora del rendimiento de quien se dopa, van en contra de la esencia misma del deporte, de la lucha noble por progresar, y por tanto de la pura competición.
Nosotros lo tenemos claro, dopaje es "el uso de un artificio (sustancia o método), potencialmente peligroso para la salud de los deportistas y/o susceptible de mejorar su rendimiento, o la presencia en el organismo de un deportista de una sustancia, o la constatación de un método, que figuren en la lista anexa al Código Antidopaje del Movimiento Olímpico" (Conferencia Mundial sobre el Dopaje en el Deporte. Declaración de Lausana 1.999).
La peligrosidad para la salud que el dopping conlleva, y sobre todo la mejora del rendimiento de quien se dopa, van en contra de la esencia misma del deporte, de la lucha noble por progresar, y por tanto de la pura competición.
Por este motivo queremos hacer un llamamiento a todo aquel
deportista que juega sucio y que con su actitud mancha este deporte y nos hace
a todos un poco cómplices ya que en cierto modo el no denunciar o mirar para
otro lado parece que nos conformamos.Lamentablemente la imagen que recibe de forma generalizada cualquier persona respecto al mundo del ciclismo no se ajusta a la realidad. No es justo que nos tachen a todos como tramposos, muchos por no decir la inmensa mayoría sacamos minutos de donde no hay para subirnos a la bici y perdernos por algún camino.
Los que practicamos Mountain Bike o ciclismo en alguna de sus modalidades, nos vemos engañados por esos supuestos deportistas a los cuales los hemos venerado en infinidad de ocasiones y admirado desde la distancia, esa misma que nos sacan cuando nos apuntamos a las mismas competiciones con la simple intención de realizar el mismo recorrido que ellos pero con un aumento de tiempo en su ejecución.
El último escándalo nos llega de la mano de Lance Armstron, despojado de todos sus títulos por no haber jugado limpio.
¿Creéis que le ha merecido la pena?
Todos contra el
dopaje.
No hay excusas, el corredor no puede afirmar que no sabia
nada, ni el jefe de equipo excusar la trampa, y el compañerismo en estos casos
no ayuda encubriendo una trama que como poco deja al aficionado decepcionado, el mismo que da la vida a un deporte que
compite por sobrevivir.
Muchas veces hemos oído “es que las etapas son muy duras” “Con
arroz y pasta no se puede rodar a una media de 45 kilómetros”, como
aficionado a este deporte, se cuando empiezo pero no cuando termino una ruta,
marcha o carrera, por que como ser humano durante la marcha o competición me
puede pasar de todo y es hay donde esta la esencia. Quien mejor preparado esta,
antes llegar a la meta y si lo ha hecho de forma legal, se ha ganado toda mi
admiración y seguro que el de todos los aficionados.
Como aficionado a este deporte, me gustaría ver mas noticias
en los telediarios sobre gestas heroicas como la recientemente etapa de la
vuelta a España, donde Alberto Contador lanzo un ataque con el que demostraba
su superioridad o simplemente su valentía.
Si queremos que el ciclismo, y los ciclistas vuelvan a estar
en lo mas alto del deporte mundial, todos tenemos que unir fuerzas y denunciar
a los tramposos, a las redes del dopaje, a los directores de equipo, a los médicos
y a todo aquel que este ligado a este tema sea cual sea su función.
Este deporte no esta hecho para tramposos, si quieres seguir
compitiendo o practicándolo como aficionado, dale la espalda al dopaje.
Pedro Baltasar | TodoMTB.com
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