Canyon ha tardado tres años en presentar la sucesora de la exitosa Nerve XC en su versión de carbono. La espera ha merecido la pena.
Ningún otro modelo en Canyon ha ganado a lo
largo de estos años tantos test como la Nerve XC. ¿Puede la sucesora en
carbono continuar esta tendencia tras un desarrollo de tres años?
Canyon ha tardado tres años en presentar la sucesora de la exitosa Nerve XC en su versión de carbono. La espera ha merecido la pena, ya que con la versión CF Canyon ha mejorado a su predecesora de aluminio. El cuadro de carbono mono-casco y la bieleta de carbono ahorran entre 500 y 600grs.
En marcha la Nerve CF resulta tan rígida como una bicicleta de
competición. Los 74º del tubo de la tija incluso hace de la bicicleta
una distinguida adversaria en la salida de un maratón. Sin embargo la
reactiva suspensión se encuentra en su salsa en las rutas más rápidas en
zonas de montaña.
El delicioso y divertido control que ofrece y la tija
Reverb integrada sacarán rápidamente una sonrisa del rider en los
terrenos más técnicos y bacheados. Una lámina metálica junto a la
caja de pedalier y, una protección integrada de goma, mantienen a salvo
las partes más delicadas de las vainas de carbono.
La Nerve de carbono recoge el
testigo de la versión de aluminio y va más allá entrando en una
categoría de precio superior. La divertida y rígida bicicleta es una de
las mejores en su clase y está preparada para dominar los test en 2013


