Roberto Heras sigue segundo en la general de la Titan Desert by Gaes
tras la disputa de la tercera etapa con final en Tourza que fue a parar a
Luis Leao Pinto.
El de Béjar tuvo que realizar un esfuerzo extra cuando tuvo una avería a pocos kilómetros del final que le obligó a apretar los dientes para seguir en la pelea por el triunfo final. "Se me ha salido el pedal y me he dado un susto enorme", comentó.
"Hoy se ha ido muy rápido y el terreno era muy favorable. En el kilómetros 100 se me ha salido el pedal y me ha dado un susto enorme. No me había pasado nunca y hemos tenido que parar. Luego no podíamos enrroscarlo y al final hemos tenido la suerte de poder enrroscarlo para tirar para adelante", explicaba el español.
El triple ganador de esta carrera, ayudado por sus compañeros de equipo, logró entrar de nuevo en cabeza de carrera. "Hemos tenido que ir a tope, era el todo o nada cuando todavía quedaban 30 kilómetros para meta. Todo el equipo ha hecho un trabajo impresionante y hemos tenido la suerte de tener la herramienta para poder arreglar la avería", indicaba tras cruzar la meta.
Su rival y amigo, el portugués Luis Leao Pinto, no quiso acelerar para aprovecharse de este percance. "Si tienes una avería, lo más lógico es respetar, luego cada uno es libre de hacer lo que quiera. Pero Luis y yo somos grandes amigos.
Es muy hornado y muy honesto y sabía que él no iba a tirar", comentaba Heras, que sin embargo no se enteró de que el checo Vokrouhlik había pinchado en los primeros compases de la etapa.
El de Béjar tuvo que realizar un esfuerzo extra cuando tuvo una avería a pocos kilómetros del final que le obligó a apretar los dientes para seguir en la pelea por el triunfo final. "Se me ha salido el pedal y me he dado un susto enorme", comentó.
"Hoy se ha ido muy rápido y el terreno era muy favorable. En el kilómetros 100 se me ha salido el pedal y me ha dado un susto enorme. No me había pasado nunca y hemos tenido que parar. Luego no podíamos enrroscarlo y al final hemos tenido la suerte de poder enrroscarlo para tirar para adelante", explicaba el español.
El triple ganador de esta carrera, ayudado por sus compañeros de equipo, logró entrar de nuevo en cabeza de carrera. "Hemos tenido que ir a tope, era el todo o nada cuando todavía quedaban 30 kilómetros para meta. Todo el equipo ha hecho un trabajo impresionante y hemos tenido la suerte de tener la herramienta para poder arreglar la avería", indicaba tras cruzar la meta.
Su rival y amigo, el portugués Luis Leao Pinto, no quiso acelerar para aprovecharse de este percance. "Si tienes una avería, lo más lógico es respetar, luego cada uno es libre de hacer lo que quiera. Pero Luis y yo somos grandes amigos.
Es muy hornado y muy honesto y sabía que él no iba a tirar", comentaba Heras, que sin embargo no se enteró de que el checo Vokrouhlik había pinchado en los primeros compases de la etapa.


