Ya has disfrutado de tu mountain bike en primavera, verano y otoño, pero llega esa estación que nos hace mas perezosos, por la caída empichado de la temperatura, las primeras lluvias e incluso la nieve en las zonas mas elevadas.
Pero lo que realmente nos condiciona a seguir con nuestra rutina, es el barro. Esa molesta masa de tierra y agua que a veces nos hace imposible seguir un recorrido o si lo permite es a duras penas y con más sufrimiento que diversión.
Para que tornes ese sufrimiento en diversión, solo tienes que realizar unos pequeños cambios o modificaciones en tu bici y veras que el barro sigue estando pero te afecta de distinta forma.
El primer cambio que vamos a realizar son los neumáticos. Necesitas un neumático con un taqueado más alto y a la vez con más espacio entre los tacos. Esto permitirá que el barro no se adhiera o si lo hace, se despegara con facilidad al rodar.
Otro cambio que debemos hacer, es sustituir las pastillas de freno que llevamos actualmente, destinadas para un clima seco, por unas con un compuesto sintético o semi metálicas. Como recomendación, si vas a realizar un viaje de varios días, o una competición de un tiempo o kilómetros elevados, lleva otro juego de repuesto. El agua y el barro aceleran el desgaste de las pastillas de freno.
Muchos bikers tiene un respeto especial a la utilización de los pedales automáticos cuando hay barro. Si este es tu caso, puedes realizar un engrase superior por todo el pedal el día que el barro sea el protagonista, esto hará que el barro resbale y no se pegue. Otra forma es sustituir los pedales automáticos con sistema SPD por unos que evacuen mas fácilmente el barro, por ejemplo tienes modelos de las marcas Look, Time o Crank Brothers que son ideales para su utilización en barro.
Es evidente, los cambios funcionan peor por culpa de toda la suciedad que se introduce en la cavidad donde deberían deslizarse perfectamente los cables.
Para mejorar este tema, existen en el mercado juegos de fundas selladas, son de fácil montaje y te aseguran un invierno sin problemas. No son necesarias sustituirlas cuando llegue el buen tiempo, también te protegerán del polvo.
Normalmente solemos engrasar la bici cada vez que salimos a rodar, o eso deberíamos hacer. Esta lubricación desaparece rápidamente en días de lluvia. Existen lubricantes especiales para condiciones húmedas, que resisten al agua y hacen que el barro no se acumule.
Es verdad que rompen toda la estética e incluso alguno lo tacharía de “dominguero” pero en muchas ocasiones se agradecen. Estoy hablando de los guardabarros, tanto para la parte delantera como la trasera. Evitan que te llegue a los ojos tango el barro como el agua que lanza la rueda, sin olvidarnos de salvaguardar la impoluta vestimenta con la que salimos al inicio de la jornada.
Ya tienes unos consejos para no tener miedo al barro. Equípate y a por el.
Pedro Baltasar | TodoMTB.com
Pedro Baltasar | TodoMTB.com


No hay comentarios:
Publicar un comentario