El Oregon 300 es uno de los más recientes modelos de Garmin para actividades al aire libre, como el ciclismo. El Oregon ha concitado un gran interés entre los aficionados al GPS. Lo hemos probado y esta es nuestra opinión.
Hace unos meses tuvimos la ocasión de probar otros dos receptores GPS de Garmin específicos para ciclismo, en un reportaje de los modelos Colorado 300 y Edge 705. En este test del Oregon 300 aprovecharemos para compararlo con uno de los GPS de la gama más utilizada por ciclistas hoy en día, el eTrex Venture Cx, aunque en este caso no lleva chip de alta sensibilidad como los modelos más modernos con sigla ´H´ en su denominación. Dado que el reportaje antes mencionado trataba en profundidad un GPS similar al Oregon, el Colorado, nos centraremos más en las diferencias obviando por tanto algunas cuestiones ya comentadas allí.
Oregon 300
El Oregon hereda muchas de las características de los modelos Garmin Colorado, como el tamaño y resolución de la pantalla (240x400 pixels y 65000 colores), pero en vez de contar con la rueda del Colorado o el joystick de los eTrex, cuenta con una pantalla táctil que nos va a hacer la vida mucho más fácil. El GPS únicamente cuenta con un botón de encendido y apagado, mientras que el resto de las opciones se manejan a través de la pantalla táctil, con unos grandes botones dibujados. La pantalla se puede accionar con mucha facilidad incluso con los guantes puestos, lo que nos proporciona una gran manejabilidad encima de la bici. Eso no quita que vayas con mucho cuidado si te emocionas con el GPS mientras vas en marcha, ya que puede ser peligroso, no nos cansaremos de repetirlo porque ya hemos visto algunas caídas.
Compartimento de pilas y tarjeta de memoria
El peso que nos ha dado en la báscula es muy similar al Colorado: 206 g con pilas incluidas (146 g sin ellas), algo más que un eTrex pero diferencia insignificante (alrededor de 20 g). La construcción del GPS es robusta y compacta, al carecer de apéndices para botones o antenas, además de estar totalmente rodeado por goma para que sea más resistente a impactos o caídas. El receptor se suministra con un mosquetón, aunque echamos en falta la típica correa de hilo para asegurarlo, por ejemplo, al manillar de la bici. No se suministra con el soporte de manillar, pero por menos de 10 euros se puede conseguir el oficial de Garmin.
Este soporte es totalmente diferente al de las versiones eTrex, siendo el mismo de la gama Colorado (son perfectamente compatibles). Es mucho más ancho que el de los eTrex y se ancla al manillar mediante bridas, y se puede colocar en horizonal o vertical (o sea, que lo podrás poner en la potencia o en manillar, perfecto).
Conector USB
Por contra, el hecho de que el anclaje se realize con bridas tiene la pega de que tendrás que gastar dos nuevas cada vez que quieras cambiar el soporte de bici o simplemente quitarlo cuando no vayas a usar el GPS (el sporte en sí es más grande que el antiguo, y por tanto "canta" más si lo dejas colocado sin GPS). Otro problema que hemos detectado es que en los manillares de tipo oversize (la mayoria de los actuales), que van disminuyendo de diámetro hacia los puños, las bridas tienden a desplazarse hacia la zona más estrecha, con lo cual el soporte se puede soltar y el GPS acabar dando tumbos. Si a esto unes que habrás cortado las bridas para que no molesten, no podrás apretar de nuevo el soporte. Llevar un par de bridas de recambio no es mala idea por si acaso.
Una de las preguntas más frecuentes que se hace la gente respecto a los nuevos modelos es sobre la visibilidad de su pantalla. En el artículo antes mencionado ya comentábamos cómo era la del Colorado. En el caso del Oregon hemos de decir que no es muy buena, peor que la del Colorado y de los eTrex en la mayoría de las condiciones lumínicas.
Comparación Oregon - eTrex
Dependiendo de la incidencia de la luz, podemos afirmar que es francamente peor que la de los eTrex a color. Puede que la apariencia mate de la pantalla táctil tenga bastante que ver, además del color de fondo de los mapas, que no tienen demasiado contraste. Todo cambia si vamos a usar el GPS para senderismo, ya que en la mano podemos acercarlo más a los ojos e inclinarlo para que la luz incida de mejor forma, pero esto no se puede hacer en el caso de tenerlo instalado en el manillar. Si activamos la retroiluminación mejora la visibilidad, algo que se puede hacer en marcha de manera muy sencilla simplemente tocando la pantalla en cualquier punto. Pero claro, no podemos mantenerla siempre activa si no queremos quedarnos sin pilas en poco tiempo.
En lo que resulta imbatible es en la calidad gráfica. Con su pantalla a la altura de muchas PDAs, y sobre todo si utilizamos un mapa con información de alturas, los gráficos visualizados tienen una gran calidad.
Comparación de distintos mapas
Hemos de decir que también depende de la cartografía que utilicemos, ya que el Garmin TOPO España V3.0 con datos de altitud incorporados, produce un mapa sombreado de grandísima calidad y que nos produce un vista muy cercana a la que podríamos tener en un mapa de papel. Por contra, mapas como el Comunidad Valenciana disponible de forma gratuita a través de Internet, tiene una visión bastante mala a causa de que las curvas de nivel cada 10 metros y los objetos topográficos no se visualizan con claridad. Seguramente esto se podria personalizar cambiando los ficheros "TYP" de los mapas, pero no es una operación sencilla para la mayor parte de aficionados.
La vista 3D que dispone el GPS deja bastante que desear. Pensábamos en un principio que nos permitiría hacernos una idea fidedigna del entorno por el que nos estamos moviendo, pero no es así. Quizá porque no se puede personalizar la visión (exagerar las alturas, cerrar el campo de visión, etc...), pero el caso es que encontramos esta vista inútil para un uso "de campo", tanto en bici como a pie. Otra de las pegas que tiene, es que en esta vista no se visualizan ni los waypoints, ni los tracks, con lo cual tampoco nos servirá para seguir un itinerario.
Pantalla de tracks y visualización de uno de ellos
En cuanto al manejo de tracks y waypoints se ha mejorado mucho respecto a las versiones eTrex y a los primeros firmwares del Colorado. El GPS soporta tracks y waypoints en formato GPX (GPs eXhange format), y cargarlos al GPS es tan sencillo como copiarlos y pegarlos en una determinada carpeta que nos aparece al conectar el GPS al ordenador (reconoce la unidad como un disco más). El Oregon 300 cuenta con una memoria interna para mapas y tracks de 850 MB, más que suficiente en la mayoría de ocasiones, sin embargo podemos añadirle más memoria mediante una tarjeta microSD.
No obstante, no todo han sido mejoras. Como ya indicábamos en el reportaje del Colorado, las opciones de seguir un track mediante el trackback o mediante rutas (sucessión de waypoints en un orden determinado) han empeorado en los nuevos GPS de Garmin frente a los "viejos" eTrex, al no existir ahora indicaciones visuales y sonoras de la dirección a seguir. Sólo disponemos de unas líneas de color rosa visibles sobre el mapa.
Como ya hemos adelantado, cuando conectamos el GPS al ordenador, a diferencia de los eTrex, nos aparece automáticamente como una nueva unidad de almacenamiento externo (dos si lleva tarjeta de memoria), donde podremos colocar nuestros tracks y waypoints en formato GPX (copiándolos dentro de la carpeta Garmin/GPX donde además aparece el Tracklog, como fichero "Current.gpx"). Además podremos observar otros archivos dentro de Garmin, necesarios para el funcionamiento del GPS y que con un poco de maña y algunos articulos de Internet, nos permitirían personalizarlo más aún.
Otro de los aspectos ampliamente discutido en foros, es la utilidad o no del altímetro barométrico. En este caso el Oregon 300 dispone de altímetro barométrico que no podemos desactivar, pero sí lo podemos configurar de varias maneras. Si colocamos el parámetro "Modo barómetro" en "Altura Variable", las alturas que registrará el GPS estarán dadas por el altímetro barométrico. Y si hemos colocado la "Calibración automatica" en habilitada (En, de Enable), lo que ocurre es que la altura registrada por el track "tiende" a acercarse a la altura dada por el sistema GPS, pero esta tendencia se produce demasiado a la larga.
Para realizar la comprobación, hemos colocado el Oregon y un Venture CX en el manillar de la bicicleta para realizar un recorrido, registrándolo con ambos GPS para comparar el resultado. Junto a estas líneas se puede observar una imagen generada con el programa Perfils de ambos tracks superpuestos.
Perfil de un eTrex Venture Cx y superpuesto en azul del Oregon 300 con alturas barométricas
Como se puede observar en los perfiles de los tracks (el rojo corresponde al track registrado con el Venture, mientras que la línea superpuesta en azul corresponde al track registrado por el Oregon), la altura que registra el Oregon, no llega a ser la correcta hasta al menos pasados 10 km desde el inicio de la ruta, invalidando en este caso totalmente la altitud registada hasta ese punto. A partir de los 10 km, podéis observar que ambos tracks mantienen un perfil similar, siendo por tanto igual de válida la altura registrada por el sistema GPS como la registrada por el barómetro.
Poco útiles perfiles de altura del Oregon 300
De la misma forma, la elevación máxima que ha registrado el GPS sin barómetro ha sido de 1390,68 metros, mientras que el Oregon ha registrado 1404,15. El punto corresponde con la cima del Montcabrer, que según mapas topográficos se encuentra a 1390 metros sobre el nivel del mar. Así que por tanto, el altímetro por GPS nos ha dado una mejor precisión.
Otro de los detalles que podemos observar mirando el perfil es que el del Oregon tiene un desfase a partir de un cierto punto, y analizando los puntos de los tracks observamos que esto es debido a que en las paradas realizadas (sobre todo en una) el Oregon ha continuado registrando una "nube de puntos" alrededor del punto donde nos encontrábamos parados, mientras que el eTrex sólo registró un punto en ese lugar. El mar de puntos, aunque muy cercanos, hace que la distancia del track se vaya incrementando ligeramente (hasta llegar a unos 400 m) y produce ese desfase. Se podría minimizar el efecto realizando postproceso del track, pero en principio sería preferible que lo hiciera el propio receptor GPS.
Oregon 300 en marcha
En cuanto al perfil que puede dibujar en su propia pantalla el Oregon de los tracks realizados o del tracklog, lo encontramos totalmente inservible, ya que sólo podemos variar una de las escalas (la horizontal, la vertical permanece siempre fija en 20 m) y en pantalla sólo aparece un trozo de track que no sabemos con qué corresponde y no permite hacerte una idea de cómo es realmente la ruta.
En resumen, un GPS de nueva generación con nuevas características, interesante para senderismo pero a un mismo nivel que los eTrex para bicicleta por la visibilidad de la pantalla. Nuestra recomendación es que si estás pensando en comprar un GPS por primera vez, este sería uno de los posibles candidatos si tu presupuesto se adapta al precio, pero si ya posees un eTrex y piensas en un cambio para mejorar, en el tema de la visibilidad no ganarás mucho, aunque sí en otros aspectos como la pantalla táctil, la gestión de los tracks, calidad gráfica, etc.
Si finalmente optas por hacerte con un Oregon, nos permitimos recomendarte que adquieras un "protector de pantalla" como por ejemplo el Invisible Shield de Zagg. Al tener una pantalla táctil que manipularemos con mucha frecuencia y en todo tipo de condiciones (con barro, con agua, con guantes, en movimiento), es fácil que lleguemos a rayarla y por tanto a empeorar (aún más) su visibilidad. El uso de este protector plástico, que no entorpece la visión de la pantalla, permite protegerla y sobre todo facilita su limpieza y su manejo incluso en movimiento y en las peores condiciones ambientales.
Más información: Garmin España
PVP aproximado: 360 euros
Hace unos meses tuvimos la ocasión de probar otros dos receptores GPS de Garmin específicos para ciclismo, en un reportaje de los modelos Colorado 300 y Edge 705. En este test del Oregon 300 aprovecharemos para compararlo con uno de los GPS de la gama más utilizada por ciclistas hoy en día, el eTrex Venture Cx, aunque en este caso no lleva chip de alta sensibilidad como los modelos más modernos con sigla ´H´ en su denominación. Dado que el reportaje antes mencionado trataba en profundidad un GPS similar al Oregon, el Colorado, nos centraremos más en las diferencias obviando por tanto algunas cuestiones ya comentadas allí.
Oregon 300
El Oregon hereda muchas de las características de los modelos Garmin Colorado, como el tamaño y resolución de la pantalla (240x400 pixels y 65000 colores), pero en vez de contar con la rueda del Colorado o el joystick de los eTrex, cuenta con una pantalla táctil que nos va a hacer la vida mucho más fácil. El GPS únicamente cuenta con un botón de encendido y apagado, mientras que el resto de las opciones se manejan a través de la pantalla táctil, con unos grandes botones dibujados. La pantalla se puede accionar con mucha facilidad incluso con los guantes puestos, lo que nos proporciona una gran manejabilidad encima de la bici. Eso no quita que vayas con mucho cuidado si te emocionas con el GPS mientras vas en marcha, ya que puede ser peligroso, no nos cansaremos de repetirlo porque ya hemos visto algunas caídas.
Compartimento de pilas y tarjeta de memoria
El peso que nos ha dado en la báscula es muy similar al Colorado: 206 g con pilas incluidas (146 g sin ellas), algo más que un eTrex pero diferencia insignificante (alrededor de 20 g). La construcción del GPS es robusta y compacta, al carecer de apéndices para botones o antenas, además de estar totalmente rodeado por goma para que sea más resistente a impactos o caídas. El receptor se suministra con un mosquetón, aunque echamos en falta la típica correa de hilo para asegurarlo, por ejemplo, al manillar de la bici. No se suministra con el soporte de manillar, pero por menos de 10 euros se puede conseguir el oficial de Garmin.
Este soporte es totalmente diferente al de las versiones eTrex, siendo el mismo de la gama Colorado (son perfectamente compatibles). Es mucho más ancho que el de los eTrex y se ancla al manillar mediante bridas, y se puede colocar en horizonal o vertical (o sea, que lo podrás poner en la potencia o en manillar, perfecto).
Conector USB
Por contra, el hecho de que el anclaje se realize con bridas tiene la pega de que tendrás que gastar dos nuevas cada vez que quieras cambiar el soporte de bici o simplemente quitarlo cuando no vayas a usar el GPS (el sporte en sí es más grande que el antiguo, y por tanto "canta" más si lo dejas colocado sin GPS). Otro problema que hemos detectado es que en los manillares de tipo oversize (la mayoria de los actuales), que van disminuyendo de diámetro hacia los puños, las bridas tienden a desplazarse hacia la zona más estrecha, con lo cual el soporte se puede soltar y el GPS acabar dando tumbos. Si a esto unes que habrás cortado las bridas para que no molesten, no podrás apretar de nuevo el soporte. Llevar un par de bridas de recambio no es mala idea por si acaso.
Una de las preguntas más frecuentes que se hace la gente respecto a los nuevos modelos es sobre la visibilidad de su pantalla. En el artículo antes mencionado ya comentábamos cómo era la del Colorado. En el caso del Oregon hemos de decir que no es muy buena, peor que la del Colorado y de los eTrex en la mayoría de las condiciones lumínicas.
Comparación Oregon - eTrex
Dependiendo de la incidencia de la luz, podemos afirmar que es francamente peor que la de los eTrex a color. Puede que la apariencia mate de la pantalla táctil tenga bastante que ver, además del color de fondo de los mapas, que no tienen demasiado contraste. Todo cambia si vamos a usar el GPS para senderismo, ya que en la mano podemos acercarlo más a los ojos e inclinarlo para que la luz incida de mejor forma, pero esto no se puede hacer en el caso de tenerlo instalado en el manillar. Si activamos la retroiluminación mejora la visibilidad, algo que se puede hacer en marcha de manera muy sencilla simplemente tocando la pantalla en cualquier punto. Pero claro, no podemos mantenerla siempre activa si no queremos quedarnos sin pilas en poco tiempo.
En lo que resulta imbatible es en la calidad gráfica. Con su pantalla a la altura de muchas PDAs, y sobre todo si utilizamos un mapa con información de alturas, los gráficos visualizados tienen una gran calidad.
Comparación de distintos mapas
Hemos de decir que también depende de la cartografía que utilicemos, ya que el Garmin TOPO España V3.0 con datos de altitud incorporados, produce un mapa sombreado de grandísima calidad y que nos produce un vista muy cercana a la que podríamos tener en un mapa de papel. Por contra, mapas como el Comunidad Valenciana disponible de forma gratuita a través de Internet, tiene una visión bastante mala a causa de que las curvas de nivel cada 10 metros y los objetos topográficos no se visualizan con claridad. Seguramente esto se podria personalizar cambiando los ficheros "TYP" de los mapas, pero no es una operación sencilla para la mayor parte de aficionados.
La vista 3D que dispone el GPS deja bastante que desear. Pensábamos en un principio que nos permitiría hacernos una idea fidedigna del entorno por el que nos estamos moviendo, pero no es así. Quizá porque no se puede personalizar la visión (exagerar las alturas, cerrar el campo de visión, etc...), pero el caso es que encontramos esta vista inútil para un uso "de campo", tanto en bici como a pie. Otra de las pegas que tiene, es que en esta vista no se visualizan ni los waypoints, ni los tracks, con lo cual tampoco nos servirá para seguir un itinerario.
Pantalla de tracks y visualización de uno de ellos
En cuanto al manejo de tracks y waypoints se ha mejorado mucho respecto a las versiones eTrex y a los primeros firmwares del Colorado. El GPS soporta tracks y waypoints en formato GPX (GPs eXhange format), y cargarlos al GPS es tan sencillo como copiarlos y pegarlos en una determinada carpeta que nos aparece al conectar el GPS al ordenador (reconoce la unidad como un disco más). El Oregon 300 cuenta con una memoria interna para mapas y tracks de 850 MB, más que suficiente en la mayoría de ocasiones, sin embargo podemos añadirle más memoria mediante una tarjeta microSD.
No obstante, no todo han sido mejoras. Como ya indicábamos en el reportaje del Colorado, las opciones de seguir un track mediante el trackback o mediante rutas (sucessión de waypoints en un orden determinado) han empeorado en los nuevos GPS de Garmin frente a los "viejos" eTrex, al no existir ahora indicaciones visuales y sonoras de la dirección a seguir. Sólo disponemos de unas líneas de color rosa visibles sobre el mapa.
Como ya hemos adelantado, cuando conectamos el GPS al ordenador, a diferencia de los eTrex, nos aparece automáticamente como una nueva unidad de almacenamiento externo (dos si lleva tarjeta de memoria), donde podremos colocar nuestros tracks y waypoints en formato GPX (copiándolos dentro de la carpeta Garmin/GPX donde además aparece el Tracklog, como fichero "Current.gpx"). Además podremos observar otros archivos dentro de Garmin, necesarios para el funcionamiento del GPS y que con un poco de maña y algunos articulos de Internet, nos permitirían personalizarlo más aún.
Otro de los aspectos ampliamente discutido en foros, es la utilidad o no del altímetro barométrico. En este caso el Oregon 300 dispone de altímetro barométrico que no podemos desactivar, pero sí lo podemos configurar de varias maneras. Si colocamos el parámetro "Modo barómetro" en "Altura Variable", las alturas que registrará el GPS estarán dadas por el altímetro barométrico. Y si hemos colocado la "Calibración automatica" en habilitada (En, de Enable), lo que ocurre es que la altura registrada por el track "tiende" a acercarse a la altura dada por el sistema GPS, pero esta tendencia se produce demasiado a la larga.
Para realizar la comprobación, hemos colocado el Oregon y un Venture CX en el manillar de la bicicleta para realizar un recorrido, registrándolo con ambos GPS para comparar el resultado. Junto a estas líneas se puede observar una imagen generada con el programa Perfils de ambos tracks superpuestos.
Perfil de un eTrex Venture Cx y superpuesto en azul del Oregon 300 con alturas barométricas
Como se puede observar en los perfiles de los tracks (el rojo corresponde al track registrado con el Venture, mientras que la línea superpuesta en azul corresponde al track registrado por el Oregon), la altura que registra el Oregon, no llega a ser la correcta hasta al menos pasados 10 km desde el inicio de la ruta, invalidando en este caso totalmente la altitud registada hasta ese punto. A partir de los 10 km, podéis observar que ambos tracks mantienen un perfil similar, siendo por tanto igual de válida la altura registrada por el sistema GPS como la registrada por el barómetro.
Poco útiles perfiles de altura del Oregon 300
De la misma forma, la elevación máxima que ha registrado el GPS sin barómetro ha sido de 1390,68 metros, mientras que el Oregon ha registrado 1404,15. El punto corresponde con la cima del Montcabrer, que según mapas topográficos se encuentra a 1390 metros sobre el nivel del mar. Así que por tanto, el altímetro por GPS nos ha dado una mejor precisión.
Otro de los detalles que podemos observar mirando el perfil es que el del Oregon tiene un desfase a partir de un cierto punto, y analizando los puntos de los tracks observamos que esto es debido a que en las paradas realizadas (sobre todo en una) el Oregon ha continuado registrando una "nube de puntos" alrededor del punto donde nos encontrábamos parados, mientras que el eTrex sólo registró un punto en ese lugar. El mar de puntos, aunque muy cercanos, hace que la distancia del track se vaya incrementando ligeramente (hasta llegar a unos 400 m) y produce ese desfase. Se podría minimizar el efecto realizando postproceso del track, pero en principio sería preferible que lo hiciera el propio receptor GPS.
Oregon 300 en marcha
En cuanto al perfil que puede dibujar en su propia pantalla el Oregon de los tracks realizados o del tracklog, lo encontramos totalmente inservible, ya que sólo podemos variar una de las escalas (la horizontal, la vertical permanece siempre fija en 20 m) y en pantalla sólo aparece un trozo de track que no sabemos con qué corresponde y no permite hacerte una idea de cómo es realmente la ruta.
En resumen, un GPS de nueva generación con nuevas características, interesante para senderismo pero a un mismo nivel que los eTrex para bicicleta por la visibilidad de la pantalla. Nuestra recomendación es que si estás pensando en comprar un GPS por primera vez, este sería uno de los posibles candidatos si tu presupuesto se adapta al precio, pero si ya posees un eTrex y piensas en un cambio para mejorar, en el tema de la visibilidad no ganarás mucho, aunque sí en otros aspectos como la pantalla táctil, la gestión de los tracks, calidad gráfica, etc.
Si finalmente optas por hacerte con un Oregon, nos permitimos recomendarte que adquieras un "protector de pantalla" como por ejemplo el Invisible Shield de Zagg. Al tener una pantalla táctil que manipularemos con mucha frecuencia y en todo tipo de condiciones (con barro, con agua, con guantes, en movimiento), es fácil que lleguemos a rayarla y por tanto a empeorar (aún más) su visibilidad. El uso de este protector plástico, que no entorpece la visión de la pantalla, permite protegerla y sobre todo facilita su limpieza y su manejo incluso en movimiento y en las peores condiciones ambientales.
Más información: Garmin España
PVP aproximado: 360 euros


No hay comentarios:
Publicar un comentario